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A pocos kilómetros de Luján, la estancia Los Talas conserva una historia que atraviesa casi cuatro siglos y contiene literatura, conflictos políticos y documentos fundamentales del país.

Adquirida por José Mariano Biaus en 1824, la propiedad recibió durante largas temporadas al escritor Esteban Echeverría, autor de El matadero. Hoy, conserva un archivo de 40.000 libros de enorme valor histórico.

La relación de amistad entre Biaus y Echeverría permitió que el escritor encontrara en el establecimiento un espacio para leer y trabajar lejos de Buenos Aires. Allí habría redactado parte de Insurrección de los libres del Sud y comenzado La cautiva

Sin embargo, la trayectoria de la estancia también quedó marcada por las disputas políticas del siglo XIX y por la posterior formación de una de las colecciones documentales más destacadas del lugar.

La estancia que atravesó los conflictos políticos del siglo XIX

Los antecedentes de estas tierras se remontan a 1635, cuando fueron otorgadas mediante una merced real. Después de pasar por diferentes propietarios, quedaron en manos de Biaus durante la década de 1820. Alrededor de 1840, durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, la propiedad fue confiscada por la vinculación de su dueño con el sector unitario, lo que lo llevó a exiliarse en Montevideo.

Pintura del escritor Esteban Echeverría.
Pintura del escritor Esteban Echeverría.Dominio público

La familia recuperó el establecimiento después de la caída de Rosas, tras la batalla de Caseros de 1852. Décadas más tarde, Jorge Furt impulsó una nueva etapa en la historia de Los Talas al reunir libros antiguos, manuscritos y correspondencia. Su trabajo convirtió a la estancia en un espacio de conservación de la memoria intelectual argentina.

Los documentos de Alberdi y una colección excepcional

La biblioteca contiene 40.000 volúmenes, entre ellos códices medievales del siglo XIII, incunables y ediciones anteriores a 1800. Uno de sus componentes más importantes es el Archivo Juan Bautista Alberdi, que Furt logró adquirir en 1946 después de hipotecar un campo para reunir el dinero necesario, ante la falta de respuesta estatal a la oferta de esos documentos.

El fondo documental posee 119 libretas y hojas con anotaciones, borradores y textos originales, además de aproximadamente 7.190 cartas dirigidas a Alberdi. También conserva correspondencia vinculada con Sarmiento, Echeverría, Florencio Varela y Bartolomé Mitre. Estos materiales permiten reconstruir el proceso de escritura y las ideas de figuras centrales de la historia nacional, y despiertan el interés de investigadores argentinos y extranjeros.