En esta noticia
- Un mismo motor, lecturas distintas
- YPF, el salto que el mercado empieza a mirar como estructural
- Vista, entre el lifting cost más bajo y un nuevo accionista de peso
- Pampa, el costo de asegurarse previsibilidad
- TGS, una apuesta que el mercado todavía no convalida en el precio
- El contexto que rodea a las cuatro compañías hoy
La temporada de balances del segundo trimestre dejó al sector energético argentino otra vez en en la agenda bursátil. YPF marcó el EBITDA más alto de su historia, Vista Energy sumó a un fondo ligado a Peter Thiel entre sus nuevos accionistas, Pampa Energía batió récords de producción sin lograr entusiasmar del todo al mercado mientras que TGS confirmó una inversión de u$s 3000 millones que todavía no está reflejada en el precio de la acción. Detrás de los números se esconden varios análisis sobre el estado de madurez de Vaca Muerta, pero también diferencias en cómo el mercado premia a cada compañía.
Entre el 16 de julio y el 10 de agosto, YPF, Vista, Pampa y TGS presentaron sus resultados correspondientes al segundo trimestre de 2026. Los cuatro balances mostraron mejoras interanuales de doble o triple dígito en producción, ingresos o EBITDA, en un trimestre en el que la formación neuquina dejó de ser sinónimo exclusivo de volumen de shale para empezar a traducirse en márgenes, exportaciones y proyectos de infraestructura de gran escala.
Un mismo motor, lecturas distintas
Nicolás Parreira, asesor financiero, economista y director de Asesoría Financiera, explicó a El Cronista el resultado y el impacto de cada uno de los balances.
El primer dato para entender la temporada es que los cuatro balances muestran una misma tendencia. “El principal factor es Vaca Muerta esto ya no se refleja solo en producción, sino también en márgenes, exportaciones e infraestructura”, señaló Parreira al respecto.
Sin embargo, aclaró que el mercado está diferenciando las compañías. Por ejemplo, para Parreira, “YPF y Vista están siendo premiadas porque combinan crecimiento, generación de caja y exposición directa al precio internacional del petróleo”. Mientras tanto, aseguró que “Pampa mostró un balance operativo sólido, pero el mercado todavía está más cauteloso por el costo de las coberturas y el aumento del capex”. Sobre TGS, agregó que “la discusión es más de largo plazo, el crecimiento de líquidos es fuerte, pero los inversores quieren ver cómo se financia el proyecto NGL’s, y ejecuta el plan para un proyecto de u$s 3.000 millones”.

El economista y asesor sumó una variable externa a esa diferenciación, influenciado por el Brent, el cual volvió a ubicarse por encima de los u$s 92 por barril esta semana, y en el marco del aumento de la tensión en el estrecho de Ormuz tras el vencimiento de la tregua entre Estados Unidos e Irán. Según Parreira, ese escenario “favorece especialmente a las compañías con mayor exposición directa al crudo, como YPF y Vista”.
YPF, el salto que el mercado empieza a mirar como estructural
YPF presentó el 10 de agosto un EBITDA ajustado de u$s 2.804 millones, el más alto de su historia, con un crecimiento interanual del 149% y un margen del 43% sobre los ingresos, el mejor de los últimos veinte años. La producción de shale promedió 213.000 barriles diarios, un 47% más que un año atrás, mientras que las refinerías de la compañía trabajaron al 104% de su capacidad.
Según Parreira, ese salto “refleja una mejora estructural del negocio”. La compañía “está produciendo cada vez más shale, con costos unitarios más bajos y una utilización del 104% de su infraestructura de refinación, lo que explica el crecimiento del EBITDA fue mucho mayor que el crecimiento de los ingresos”. El mercado, “parece estar validándolo”, sostuvo. Después del balance, el ADR “recuperó la zona de u$s 52-53 y volvió a colocarse por encima de sus medias de corto y mediano plazo”.
El análisis coincide con el comportamiento posterior de la acción en Wall Street, que el lunes cerró en u$s 52,70, tras una mejora de recomendación de HSBC sobre el papel, de acuerdo a información de mercado consultada por este medio. Según Parreira, esa dinámica “sugiere que los inversores no están leyendo el resultado como un trimestre aislado, sino como parte de una mejora más estructural del negocio”, en un marco internacional que “hoy por hoy le juega a favor”.
Vista, entre el lifting cost más bajo y un nuevo accionista de peso
Vista Energy difundió su balance el 16 de julio, en el primer trimestre completo con los activos adquiridos a Equinor incorporados a sus estados financieros. La producción total llegó a 156.000 barriles equivalentes por día, un 32% más que un año atrás, y los ingresos treparon 89% interanual.
El balance es positivo “porque el crecimiento no aparece solamente en producción”, remarcó Parreira. La compañía “aumentó fuertemente su escala manteniendo costos bajos y márgenes elevados, lo que demuestra que el crecimiento sigue teniendo calidad”, con un costo de extracción cercano a los u$s 4,5 por barril equivalente.
Asimismo, el economista remarcó que Thiel Macro, que es el fondo de Peter Thiel, el cual adquirió cerca de 1,2 millones de ADS de Vista por un total de 76 millones de dólares, y el cual es el equivalente al 1% de la compañía, “no cambia por sí sola los fundamentos, pero sí refuerza la percepción de que Vista empieza a ser observada no solo como una petrolera argentina, sino como una compañía energética con escala, exposición exportadora y capacidad de beneficiarse de una demanda global de energía cada vez mayor”.
En ese sentido, afirmó que “la relación entre energía, infraestructura y crecimiento de la inteligencia artificial agrega una narrativa de largo plazo que el mercado empieza a mirar con más atención”. En el plano bursátil, tras la corrección desde los máximos de mayo y junio en torno a los u$s 80, la acción “encontró soporte aproximadamente en u$s 62 y recuperó hacia u$s 72”, ubicándose “por encima de sus medias de 50 y 200 ruedas”.
Pampa, el costo de asegurarse previsibilidad
Pampa Energía presentó el 5 de agosto un EBITDA ajustado de u$s 415 millones, un 75% más que un año atrás, con una producción récord de 107.500 barriles equivalentes diarios, impulsada por el salto de Rincón de Aranda. El balance también incluyó un costo de u$s 64 millones asociado a coberturas sobre el precio del petróleo.
Parreira planteó que ese número “no” debe leerse “simplemente como una pérdida”. Una cobertura, explicó, “es, en esencia, el costo de asegurar previsibilidad sobre el precio del petróleo”. Pampa “está resignando parte del upside del Brent para estabilizar su flujo de caja mientras ejecuta un plan de inversiones intensivo, especialmente en Rincón de Aranda”. El trade-off, dijo, “es relevante” porque si el petróleo sube, “la empresa no captura todo el beneficio del mercado spot”, lo que “reduce el precio realizado del crudo y puede comprimir parte del margen operativo”. A cambio, la compañía “gana visibilidad sobre ingresos futuros y reduce el riesgo de que una caída brusca del petróleo afecte su capacidad de financiar capex, deuda y nuevos proyectos”.

Con el Brent otra vez elevado, ese costo “se vuelve más visible”, en medio de un “mercado que está premiando más a las compañías que capturan de forma directa la suba del crudo, como YPF o Vista”, indicó. En el caso de Pampa, señaló que “tiene una exposición más acotada por el hedging y por su perfil más diversificado entre petróleo, gas y generación eléctrica”, lo que ayuda a explicar por qué, pese al buen balance operativo, “la acción no muestra la misma fortaleza relativa que YPF o Vista”. Según Parreira, “sigue por debajo de sus medias de 50 y 200 ruedas, lo que refleja una lectura más cautelosa del mercado”.
TGS, una apuesta que el mercado todavía no convalida en el precio
TGS reportó a comienzos de agosto una utilidad neta que más que duplicó la del segundo trimestre de 2025, con el segmento de Líquidos como principal motor. Durante el trimestre, la compañía confirmó además la decisión final de inversión del Proyecto Integral de NGL’s, por u$s 3000 millones, con más del 90% de su capacidad futura ya contratada.
El balance muestra que ese segmento “dejó de ser complementario y pasó a ser uno de los principales motores del negocio”. Representa “cerca del 45% de los ingresos, con ventas creciendo alrededor de 49% interanual y una utilidad operativa que aumentó más de 160%”, lo que confirma “una mejora real de volumen, precio y rentabilidad”. Sin embargo, planteó que ese crecimiento “por sí solo no alcanza para justificar automáticamente una inversión cercana a u$s 3000 millones”.
Además, explicó que la tesis de la compañía “es más larga” y afirmó que TGS “está invirtiendo hoy para capturar el crecimiento futuro de Vaca Muerta a través del procesamiento, transporte y exportación de líquidos”. En el mercado, el precio de la acción “se encuentra alrededor de u$s 28 y sigue por debajo de sus medias de 50 y 200 ruedas”, lo que indica que “los inversores todavía no están pagando por adelantado todo el valor potencial del proyecto”, sostuvo.
El contexto que rodea a las cuatro compañías hoy
Las cuatro compañías operan con el Brent por encima de los u$s 90 por barril, en un contexto internacional en el que crece la tensión entre Estados Unidos e Irán tras el vencimiento del alto el fuego en el estrecho de Ormuz.
Por su parte, YPF, Vista, Pampa y TGS avanzan en paralelo con sus principales proyectos de infraestructura que son el oleoducto VMOS, que YPF prevé habilitar hacia fin de año; la ampliación del Gasoducto Perito Moreno de TGS, con aprobación del RIGI; y el proyecto de fertilizantes de Pampa en Bahía Blanca, con una decisión final de inversión de u$s 2700 millones.







