

Durante años, tecnologías como la inteligencia artificial estuvieron asociadas a grandes empresas con recursos para desarrollar equipos especializados. Sin embargo, la expansión de herramientas digitales está empezando a cambiar ese escenario y acercando estas soluciones a emprendedores y pequeños negocios.
La adopción de inteligencia artificial crece en todo el mundo. Organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señalan que estas herramientas pueden ayudar a mejorar la productividad, automatizar tareas y optimizar la toma de decisiones, incluso en empresas de menor tamaño.
En Argentina, esa tendencia también empieza a verse entre las pymes. Según el informe Efecto MELI, casi la mitad de las empresas que venden en Mercado Libre utilizó herramientas de inteligencia artificial por primera vez durante 2025.
Cómo la usan los emprendedores
De acuerdo con el estudio, entre quienes incorporaron estas herramientas por primera vez, cerca del 70% las utilizó para mejorar las imágenes de sus productos, mientras que el 20% las usó para crear clips y videos. Otro 14% recurrió a la inteligencia artificial para analizar reseñas, reclamos y cancelaciones.

Según Efecto MELI, el acceso a estas soluciones a través de plataformas digitales permite que negocios pequeños incorporen capacidades que históricamente estaban más vinculadas a empresas de mayor tamaño, sin necesidad de realizar grandes inversiones en tecnología.
Una ventaja para competir mejor
El informe también señala que un tercio de las PyMEs que venden en Mercado Libre considera que estas herramientas mejoraron la gestión de su negocio. Además, las empresas más pequeñas son las que reportan un mayor impacto en aspectos vinculados con productividad y organización.
La digitalización también parece generar cambios más amplios. Según el estudio, el 27% de las PyMEs que venden en la plataforma desarrolló o incorporó nuevos productos gracias a esa experiencia, mientras que un 22% afirma haber mejorado la estabilidad de sus ventas y su capacidad para responder a cambios en la demanda.
Más allá de la herramienta específica, el fenómeno refleja una tendencia más profunda: tecnologías que antes parecían reservadas para grandes organizaciones ahora comienzan a formar parte de la actividad cotidiana de miles de emprendedores. Según Efecto MELI, la inteligencia artificial ya se convirtió en una de las herramientas que más contribuye a mejorar la competitividad de las PyMEs dentro de la economía digital.


