Tras casi dos semanas de negociaciones impulsadas por Estados Unidos, el gobierno y la oposición de Venezuela lograron acordar un reclamo de peso: quieren recuperar u$s 4.000 millones en reservas de oro que están en el Banco de Inglaterra.
Desde 2018, el Reino Unido se niega a reconocer al gobierno socialista revolucionario de Venezuela, lo que en los hechos bloquea el acceso a unas 31 toneladas depositadas en las bóvedas del Banco de Inglaterra. Los fondos son objeto de una extensa batalla judicial.
En un comunicado conjunto emitido el miércoles por la noche, el gobierno y la oposición señalaron que esos fondos son necesarios para la reconstrucción tras los terremotos de junio, que dejaron más de 6.000 muertos.
“Ambas partes concentrarán sus esfuerzos en trabajar para recuperar los activos de reserva internacional de Venezuela depositados en el Banco de Inglaterra”, indicó el comunicado.
La economía del país, ya sumida en el caos por décadas de mala gestión, corrupción y sanciones estadounidenses, todavía sufre las consecuencias de los terremotos. El miércoles, el banco central del país informó que el desastre contribuyó a que la inflación mensual subiera a 19,9% en julio, desde 13,8% en junio. Los economistas estiman la inflación anual en torno al 575%.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, dijo el mes pasado que le había escrito al rey Carlos para solicitar que el oro sea liberado de las bóvedas de Threadneedle Street.
Una figura de la oposición involucrada en las conversaciones dijo al FT que se establecerían “mecanismos de transparencia” sobre las gestiones para recuperar el oro “para que no termine siendo robado por el gobierno”.
“No hay ingenuidad de nuestra parte”, señaló esa figura. “Sabemos que el gobierno interino de Delcy Rodríguez no está integrado por reformistas democráticos”.
El Foreign Office británico afirmó que el gobierno británico no es parte en la causa judicial que determinará quién debe tener el control del oro.
“El Reino Unido mantiene su posición histórica de apoyo a una transición democrática del poder en Venezuela que refleje la voluntad del pueblo venezolano”, dijo en respuesta a una consulta.
El Banco de Inglaterra declinó hacer comentarios. Viene esperando una definición legal sobre quién tiene el control de los lingotes venezolanos antes de liberar el oro.
Estados Unidos suspendió algunas sanciones a Venezuela y trabaja de cerca con Rodríguez —quien fue vicepresidenta de Nicolás Maduro— para abrir a la inversión extranjera los vastos recursos naturales del país.
En el comunicado conjunto, ambas partes también acordaron comenzar a discutir reformas al sistema de justicia venezolano.

Las conversaciones, de las que no participa la líder opositora más popular, María Corina Machado, generaron divisiones tanto en la oposición como entre los sectores más duros del oficialismo. Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz del año pasado, reside en Washington desde fines del año pasado y tuvo prohibido el regreso a Venezuela tras los terremotos.
Tras la captura de Maduro, Venezuela va recuperando de a poco el acceso a fondos internacionales, empezando por unos u$s 350 millones que se destrabaron en julio de un tramo depositado en el FMI, luego de que el país restableciera este año su relación con el organismo.
Se estima que el país tiene una deuda soberana de unos u$s 240.000 millones, lo que convierte a la reestructuración en curso en la más grande de la historia, informó el FT en junio.
El gobierno de Rodríguez también busca acceder a unos u$s 4.600 millones en “derechos especiales de giro” —activos de reserva del FMI que los países miembro pueden canjear por otras monedas—. En negociaciones previas y frustradas con el gobierno, años atrás, la oposición venezolana también había aceptado que el país pudiera utilizar esos fondos.





