Es probable que los revendedores de entradas sean los primeros perjudicados en la Copa Mundial de la FIFA este año, ya que todavía hay disponibles casi 180.000 entradas en las plataformas oficiales de reventa a un día del inicio del torneo.
El precio medio de las entradas en el portal oficial para revendedores cayó un 20% en el último mes. Tras descontar una comisión del 26% por reventa en las transacciones realizadas a través de la plataforma, Financial Times calculó que la mayoría de las reventas podrían generar pérdidas.
El portal de reventa de la FIFA ofrece actualmente 176.000 entradas para la fase inicial de grupos, en la que cada selección se enfrenta a otras tres. Las estimaciones de FT sobre los precios y la disponibilidad, basadas en datos del portal de la FIFA, también muestran una gran diferencia en el interés entre las distintas selecciones. Quedan por vender unas 16.000 entradas para los partidos de Irán, con un precio de u$s 138 para el asiento estándar más barato del mercado.
Incluso Estados Unidos, principal anfitrión del torneo, tiene dificultades para vender entradas: todavía hay 4.400 disponibles en el portal de reventa para el partido inaugural de la selección contra Paraguay. A pesar de los grandes descuentos, el precio medio de las entradas para este partido sigue superando los u$s 800 en la página. Las entradas más baratas disponibles para este encuentro que pueden adquirirse directamente de la FIFA cuestan u$s 1.120.
Además de las reventas, la FIFA todavía oferta alrededor de 15.000 entradas para los partidos de la fase de grupos.
Que quedasen asientos vacíos serían una vergüenza para la FIFA, el organismo rector del fútbol mundial, que optó por fijar precios mucho más altos que en ediciones anteriores de la Copa Mundial argumentando que esto se ajustaba a las condiciones del mercado local. El torneo de cinco semanas se celebra en Estados Unidos, México y Canadá y comienza el jueves.
Los elevados precios iniciales de las entradas y el uso de precios variables —donde los precios suben y bajan en función de la demanda— provocaron una fuerte reacción negativa de grupos de aficionados y políticos locales. Los fiscales generales de Nueva York y Nueva Jersey iniciaron investigaciones sobre lo que califican de precios de entradas “desorbitados”.
Grupos de aficionados estiman que el costo de seguir a un equipo en la Copa Mundial de este verano será cinco veces mayor que hace cuatro años. Los precios para la final de la Copa Mundial en Nueva Jersey parten de los u$s 4.185, llegando a los u$s 5.575 para los asientos “estándar" y a los u$s 8.680 para los “premium”.

La FIFA ya destacó la gran demanda de entradas para la Copa Mundial y, en enero, anunció que su sitio web de venta de entradas había recibido más de 500 millones de solicitudes de reserva. La organización, una entidad sin ánimo de lucro con sede en Zúrich, declaró que esperaba recaudar más de u$s 3.000 millones con la venta de entradas y paquetes de alojamiento durante el torneo, más del triple que en la anterior Copa Mundial celebrada en Catar en 2022.
En la fase de grupos, todavía hay disponibles una media de 3.900 entradas para cada uno de los tres partidos de Arabia Saudí, a pesar de que el país tuvo un sorteo relativamente favorable contra los excampeones España y Uruguay. El precio medio de las entradas para los “Halcones Verdes” se sitúa actualmente por debajo de su precio original.
Riad invirtió grandes sumas de dinero en labrarse una reputación en el mundo del fútbol en el periodo previo a su exitosa candidatura para albergar el Mundial de 2034. Sin embargo, su selección no demostró ser más popular que su último rival de grupo, Cabo Verde, una nación con una población de apenas 500.000 habitantes.
En el otro extremo, el entusiasmo por México —cuyos tres partidos de la fase de grupos se juegan en casa, en Ciudad de México y Guadalajara— hace que sólo haya 300 entradas disponibles por partido, las cuales se revenden por una media de cuatro veces su precio original.
Las entradas para los encuentros de Colombia registraron el mayor aumento promedio en el mercado de reventa, vendiéndose a más de cinco veces su precio original. El partido entre Colombia y Portugal en Miami es el que presenta actualmente un mayor incremento, con un precio medio de u$s 3.000 para las entradas aún a la venta, seis veces el original.
Algunos países pequeños lograron generar un gran entusiasmo. Las pocas entradas que quedan para ver jugar a Escocia, que clasificó para su primer Mundial desde 1998, se venden un 85% por encima del precio inicial. El precio medio de las entradas disponibles para ver a Escocia jugar contra Brasil ronda los u$s 2.000.
La FIFA permitió a los particulares comprar cuatro entradas por partido, hasta un máximo de 40 en total. Estas pueden revenderse en plataformas de reventa, lo que significa que los precios actuales para acceder a los partidos varían enormemente. En Toronto, donde las leyes locales contra la reventa de entradas obligan a que éstas se comercialicen al precio original, hay pocas entradas disponibles para la reventa.
En respuesta a las críticas por los altos precios, la FIFA ofreció un pequeño número de entradas más baratas.
La FIFA, con la que se contactó para conocer su opinión, declaró en el pasado que está “centrada en garantizar un acceso justo a nuestro deporte para los aficionados actuales y potenciales”, y que su estrategia de venta de entradas abarca “una amplia gama de precios”.





