

Italia comenzará a aplicar nuevos controles fronterizos para viajeros extracomunitarios en el marco del sistema migratorio impulsado por la Unión Europea. Aunque el pasaporte vigente siga siendo obligatorio, las autoridades podrán impedir el ingreso o la salida del país a quienes no cumplan determinados requisitos vinculados con los nuevos sistemas de control digital.
Las medidas forman parte de la implementación del Sistema de Entrada y Salida (EES) y del futuro permiso ETIAS, herramientas creadas para reforzar la seguridad y controlar mejor los movimientos dentro del espacio Schengen. Los viajeros deberán cumplir nuevas condiciones incluso si actualmente no necesitan visa para entrar en Italia.
Italia aplicará nuevos controles además del pasaporte vigente
El nuevo sistema migratorio europeo obligará a muchos viajeros a completar trámites adicionales antes o durante el ingreso al país. Tener un pasaporte vigente ya no será suficiente en determinados casos, especialmente para ciudadanos extracomunitarios que viajen por turismo, negocios o estancias cortas.
Uno de los cambios más importantes será la aplicación del Sistema de Entrada y Salida (EES). Este mecanismo reemplazará el sellado manual del pasaporte por un registro digital automatizado. Las autoridades recopilarán datos biométricos como fotografía facial y huellas dactilares para registrar cada entrada y salida del espacio Schengen.
Además, la Unión Europea prepara la puesta en marcha del ETIAS, una autorización electrónica obligatoria para viajeros de países que actualmente ingresan sin visa. El permiso deberá tramitarse online antes del viaje y estará vinculado directamente al pasaporte utilizado para ingresar a Europa.
Las autoridades italianas podrán denegar el acceso a quienes no completen correctamente estos requisitos o presenten inconsistencias en la documentación. También podrán detectarse automáticamente excesos de permanencia dentro del límite permitido de 90 días cada 180 días dentro del espacio Schengen.

¿Qué requisito será obligatorio para entrar a Italia?
Los viajeros afectados deberán cumplir con el registro biométrico del EES y, cuando entre en vigor, gestionar la autorización electrónica ETIAS antes de viajar a Italia o a cualquier otro país del espacio Schengen.
El ETIAS para viajar a Europa funcionará de forma similar a otros sistemas internacionales de autorización previa de viaje. El solicitante deberá completar un formulario online, pagar una tasa y esperar la validación electrónica antes de embarcar hacia Europa.
El sistema también verificará automáticamente antecedentes migratorios, alertas de seguridad y datos personales vinculados al pasaporte. Si la autorización es rechazada o el viajero no dispone del permiso obligatorio para entrar en Italia, las compañías aéreas y los controles fronterizos podrán impedir el embarque o la entrada al país.
Otro requisito importante será la vigencia mínima del pasaporte. Para entrar en Italia, muchos viajeros deberán contar con un documento válido durante al menos tres meses posteriores a la fecha prevista de salida del espacio Schengen. En algunos casos, también se exige que el pasaporte haya sido emitido dentro de los últimos diez años.
Europa endurece los controles migratorios en aeropuertos y fronteras
Italia no será el único país que aplicará estas medidas. El sistema afectará a los Estados miembros del espacio Schengen, donde las autoridades buscan reforzar el control migratorio mediante herramientas digitales y biométricas.
El Sistema de Entrada y Salida comenzará a registrar electrónicamente todos los cruces fronterizos de viajeros extracomunitarios. Esto permitirá detectar automáticamente permanencias irregulares, documentos vencidos o ingresos reiterados que superen los límites permitidos.
Los nuevos controles también modificarán el funcionamiento habitual de aeropuertos y puestos fronterizos. Muchos viajeros deberán pasar por kioscos automáticos para registrar sus datos biométricos antes de completar el control migratorio tradicional.
La Comisión Europea sostiene que el objetivo es mejorar la seguridad y agilizar los procedimientos de ingreso. Sin embargo, las autoridades reconocen que durante la implementación podrían producirse tiempos de espera más largos en aeropuertos y pasos fronterizos internacionales.


