

El desierto de Tabernas, en Almería, se ha convertido durante las últimas semanas en un escenario de pruebas para la misión ExoMars de la Agencia Espacial Europea (ESA). El paraje de Las Lomillas, conocido también por haber sido escenario de películas como Indiana Jones y la última cruzada, ha servido para recrear las condiciones de operación del planeta rojo.
Un equipo de 15 personas de la ESA y Airbus ha probado allí a ‘Charlie’, un prototipo de ingeniería que reproduce la movilidad y el comportamiento del rover europeo ‘Rosalind Franklin’. El lanzamiento de la misión real está previsto para 2028 y tendrá como objetivo buscar rastros de vida en Marte, informó la agencia de noticias EFE.
Así funciona el entrenamiento para conducir un rover en Marte
La campaña tiene como principal objetivo preparar a las cerca de 60 personas que trabajarán desde el centro de control de la misión en Turín, Italia. Durante los ensayos, los equipos deben coordinarse “como si fuera en Marte”, según explicó el responsable del equipo de pruebas de Airbus, Vincent Schaeffer.
La distancia entre la Tierra y Marte impedirá controlar el vehículo en tiempo real. El tiempo mínimo necesario para establecer una comunicación será de unos veinte minutos, debido a las limitaciones de la velocidad de la luz.
Para superar este retraso, ExoMars utilizará el TGO (Trace Gas Orbiter), un relé europeo situado en la órbita marciana que permitirá transmitir los datos entre el rover y las estaciones terrestres.

‘Charlie’ trabaja de forma autónoma durante cada jornada
La simulación reproduce también el sistema de operación que se utilizará en Marte. Cada mañana, el equipo de Turín prepara un plan de actividades y lo envía a Almería. Los técnicos sobre el terreno cargan las instrucciones en ‘Charlie’ y dejan que el vehículo ejecute las tareas de manera autónoma.
Cada jornada operativa, denominada ‘Sol’, cuenta con una ventana útil de entre cuatro y cinco horas. El rover funciona con paneles solares y necesita tiempo tanto para poner en marcha sus sistemas como para apagarlos antes de que llegue la noche.
El prototipo incorpora diferentes instrumentos representativos de la misión. Entre ellos se encuentran cámaras instaladas en la parte superior del mástil para realizar mapas en tres dimensiones y CLUPI, un sistema situado bajo el chasis. Al tratarse de una plataforma de ingeniería diseñada para poner a prueba sus límites, sus componentes sufren desgaste y requieren mantenimiento y reparaciones diarias por parte del equipo desplazado a Tabernas.

El objetivo de ExoMars: buscar rastros de vida bajo Marte
Después de nueve días consecutivos de simulaciones exigentes y sin averías graves, la campaña en Tabernas ha concluido el jueves con un balance calificado como un gran éxito.
El ingeniero jefe de Exploración de la ESA, Benoit Pouffary, ha destacado que ExoMars representa una “oportunidad única” para realizar descubrimientos que “cambiarían la forma en que vemos nuestro universo”.
Uno de los principales objetivos del rover ‘Rosalind Franklin’ será perforar hasta dos metros bajo la superficie de Marte. A esa profundidad, las capas del terreno han quedado protegidas de la intensa radiación del entorno espacial, lo que ofrece “la mejor oportunidad de encontrar rastros de vida” a nivel molecular.





