

China ha tomado nuevamente la iniciativa en América Latina y esta vez el impacto se manifestará de manera directa en las calles de Chile. Desde Shanghái, se ha despachado una flota de 121 buses eléctricos con destino a Copiapó, ciudad que se convertirá en la primera de Sudamérica en operar un sistema de transporte público completamente eléctrico.
La operación, que comenzará a mediados de 2025, representa un avance significativo de la influencia china en la región, especialmente en proyectos de infraestructura, energía y movilidad sostenible. Con este envío, Copiapó irá dejando atrás los buses tradicionales para adoptar un modelo de transporte sustentable que promete reducir emisiones contaminantes, ruido urbano y costos operativos.
La nueva flota iniciará su circulación en doce rutas estratégicas de la ciudad chilena, beneficiando a miles de pasajeros a diario y posicionando a Chile como uno de los países latinoamericanos con mayor progreso en electromovilidad.
Por qué Copiapó será la primera ciudad de sudamérica con transporte eléctrico
El cambio se debe a la total implementación de autobuses eléctricos en el sistema de transporte público urbano. Los 121 vehículos enviados desde China sustituirán las unidades convencionales que continúan operando en la ciudad, permitiendo que todas las rutas funcionen exclusivamente con energía eléctrica.
El proyecto tiene como objetivo modernizar el transporte urbano y, simultáneamente, reducir la huella ambiental en una región donde la calidad del aire y la sostenibilidad se han convertido en temas de alta prioridad para las autoridades locales.
Adicionalmente, más allá del impacto ambiental, la transformación también busca optimizar la experiencia de los usuarios. Los nuevos autobuses presentan tecnologías más silenciosas, sistemas de climatización y una mayor eficiencia energética en comparación con los vehículos diésel tradicionales.
Papel de China en las inversiones en infraestructura en América Latina
La llegada de estos buses eléctricos forma parte de una estrategia más amplia de expansión china en América Latina. Durante los últimos meses, el gigante asiático ha incrementado su presencia en proyectos vinculados con transporte, puertos, energía renovable y conectividad digital.
En Chile, por ejemplo, avanza el denominado Proyecto Humboldt, un cable submarino transpacífico impulsado junto a Google para fortalecer la conexión digital entre Sudamérica y Asia.
Mientras tanto, en Brasil crecen las inversiones chinas en infraestructura portuaria y centros de datos y en países como Ecuador se anuncian multimillonarios proyectos de energías renovables financiados por compañías estatales chinas.
La movilidad eléctrica se establece como uno de los sectores en los cuales China está consolidando su influencia, especialmente por su liderazgo global en la fabricación de buses eléctricos y baterías.
Así serán los nuevos buses eléctricos que llegarán a Chile
Aunque las autoridades aún no divulgan todos los detalles técnicos de cada unidad, se ha confirmado que los autobuses fueron diseñados para funcionar de manera exclusiva con energía eléctrica y adaptarse a recorridos urbanos de alta demanda.
La flota incluirá vehículos que permitirán el acceso a personas con movilidad reducida, sistemas tecnológicos de monitoreo y costos de mantenimiento reducidos en comparación con los autobuses tradicionales.
El proyecto también contempla infraestructura complementaria para la carga eléctrica de las unidades, aspecto fundamental para asegurar la operación continua del sistema de transporte.


