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Los científicos han identificado una etapa temprana en la que las células tumorales que llegan al cerebro son especialmente vulnerables. Los resultados, obtenidos en modelos animales y validados con muestras humanas, abren una posible estrategia para actuar antes de que la enfermedad sea clínicamente detectable.

El trabajo, liderado por el Grupo de Metástasis Cerebral del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha permitido identificar una fase denominada “pausa proliferativa”, durante la cual las células metastásicas dejan temporalmente su comportamiento agresivo mientras se adaptan al nuevo entorno.

En ese contexto, los investigadores probaron tres fármacos y comprobaron que podían eliminar estas micrometástasis en modelos experimentales. Según informó la agencia de noticias EFE, los resultados han sido publicados en la revista Cancer Cell.

La metástasis cerebral atraviesa una fase de vulnerabilidad antes de crecer

Cuando las células cancerosas llegan a un órgano distinto del tumor de origen, deben adaptarse a un ambiente nuevo y hostil. Muchas de ellas mueren durante este proceso, pero las que consiguen sobrevivir entran en una etapa que los investigadores han denominado “pausa proliferativa”.

Durante este periodo, las células metastásicas buscan estrategias para adaptarse y sobrevivir en el cerebro y abandonan temporalmente su naturaleza agresiva. Esta fase, hasta ahora desconocida, representa una oportunidad para intervenir antes de que las lesiones crezcan y provoquen síntomas.

“Al analizar la biología de esas micrometástasis todavía clínicamente indetectables identificamos los mecanismos moleculares activos”, ha explicado Pedro García-Gómez, investigador del grupo de Metástasis Cerebral del CNIO y primer autor del estudio.

A partir de estos mecanismos, los científicos identificaron moléculas que podían ser atacadas mediante fármacos. Probaron tres medicamentos en modelos animales y observaron que conseguían eliminar las micrometástasis antes de que fueran detectables.

La metástasis es el proceso por el que un tumor se disemina por el organismo y se asocia a la mayoría de las muertes por cáncer.
La metástasis es el proceso por el que un tumor se disemina por el organismo y se asocia a la mayoría de las muertes por cáncer.Fuente: ShutterstockShutterstock

Tres fármacos lograron eliminar las micrometástasis en los experimentos

El equipo comprobó primero el efecto de los tratamientos en ratones y posteriormente analizó muestras humanas de metástasis cerebral. De los tres fármacos utilizados, dos ya están aprobados para otras indicaciones, lo que abre una posible vía para estudiar su aplicación en este contexto.

La investigación comenzó hace seis años bajo el liderazgo de Manuel Valiente, jefe del Grupo de Metástasis Cerebral del CNIO, y contó con la participación de más de 70 investigadores de una veintena de instituciones de España, Reino Unido, Alemania, Francia y Estados Unidos.

El estudio se centró específicamente en la metástasis cerebral, aunque los investigadores plantean que esta fase de vulnerabilidad podría formar parte del proceso metastásico en otros órganos.

Las células tumorales que sobreviven entran en un periodo que los autores han llamado 'pausa proliferativa'. (Fuente: Shutterstock).
Las células tumorales que sobreviven entran en un periodo que los autores han llamado 'pausa proliferativa'. (Fuente: Shutterstock).

Las muestras humanas permiten avanzar hacia una prevención de la metástasis

Además de los experimentos con animales, los investigadores validaron sus resultados mediante tejidos humanos procedentes de dos grandes consorcios. Uno de ellos fue el británico PEACE, que reúne muestras de tumores obtenidas mediante autopsias de pacientes fallecidos.

Las autopsias permiten localizar micrometástasis que no habían sido detectadas clínicamente debido a su reducido tamaño. Posteriormente, el equipo trabajó con muestras vivas procedentes del consorcio español RENACER, la Red Nacional de Metástasis Cerebral creada por Manuel Valiente en 2021.

Los resultados abren una posible vía para evitar la reaparición de la metástasis después de una cirugía. Sin embargo, todavía no existen pruebas diagnósticas capaces de detectar estas micrometástasis ni biomarcadores que permitan identificar a los pacientes con riesgo.

Descubrir esta etapa vulnerable “abre una ventana de oportunidad para atacar la enfermedad antes de que aparezcan los síntomas”, ha manifestado Valiente, que considera que es “el inicio de la carrera por la prevención de la metástasis”.

Los trabajos tratan ahora de definir qué combinación de los fármacos empleados genera el mayor beneficio terapéutico, y a corto y medio plazo el objetivo del grupo del CNIO es poner en marcha ensayos clínicos que evalúen la eficacia de los fármacos testados.