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Durante años, el comercio minorista ha sido un termómetro económico y social en España. La evolución de los hábitos de consumo, la digitalización acelerada y los retos logísticos han puesto en jaque a las grandes cadenas tradicionales, obligándolas a repensar sus modelos de negocio.
El retail vive un cambio acelerado y adaptarse es la regla para mantenerse en el negocio. Grandes comercios han revisado su modelo y se encuentran en el proceso de adaptación a esquemas de trabajo más modernos: reducen su presencia física para potenciar formatos más ágiles y digitales.
Ese cambio se materializa con la disminución de los locales físicos de Alcampo, la cadena de supermercados francés perteneciente al grupo Auchan.
La marca cerró 16 locales en España y como consecuencia directa de ello, el despido de 196 trabajadores. El emblemático supermercado se encuentra en proceso de remodelación y estos cambios son parte del nuevo esquema.
16 tiendas de Alcampo cerrarán en todo el país
De acuerdo con la información proporcionada por la empresa, el cierre y los despidos son atribuidos a factores organizativos, productivos y económicos. Hasta el año 2025, la compañía contaba con un total de 526 establecimientos en España y tenía una plantilla de 23.300 empleados.
Los cambios se implementarán antes del 30 de noviembre.
La empresa ha proporcionado a las 196 personas afectadas en este proceso la posibilidad de optar por un total de 35 puestos fijos estructurales. Aquellos que sean seleccionados experimentarán una reducción en su jornada laboral, lo que implica que recibirán una compensación de hasta 3000 euros.

Los establecimientos que cerrarán se sitúan en la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Galicia, Navarra y País Vasco. Si se materializa la medida propuesta para conservar a algunos empleados, los despidos se limitarán a 145 personas. La indemnización pactada será de 35 días por cada año trabajado con un tope de 20 mensualidades.
Por otra parte, la cadena Alcampo ha afirmado que los grupos más vulnerables quedarán fuera de la reestructuración, tales como individuos con una discapacidad igual o superior al 33% y víctimas de violencia de género, quienes conservarán sus empleos. Asimismo, ha ratificado que brindará los servicios de una empresa especializada para que realice un plan de recolocación para los despedidos.
¿Está Alcampo en peligro? Las cifras del negocio que no te cuentan
Alcampo concluyó el ejercicio 2024 en números rojos, con pérdidas de 10,5 millones de euros, en contraste con el beneficio de 70,3 millones obtenido el año anterior. Este resultado se produce en un contexto caracterizado por la disminución de ventas y el incremento de costes.
El grupo francés reportó una cifra de negocios de 4730 millones de euros, lo que representa una disminución del 3,6% en comparación interanual, tras no lograr mantener el impulso de 2023, cuando alcanzó por primera vez casi 5000 millones en España.

De acuerdo a la compañía, el desempeño se vio particularmente afectado por el segmento de gasolineras, que experimentó una caída del 19,5%, así como por el significativo deterioro del resultado de explotación, que se redujo a 8,8 millones, frente a los 112 millones del ejercicio anterior.
A este panorama se añadieron gastos de personal en aumento, los cuales alcanzaron los 552,2 millones de euros tras la adquisición de más de 220 tiendas de Dia y la subrogación de trabajadores, además de impactos extraordinarios que perjudicaron las cuentas.
La empresa estimó en 15 millones de euros el impacto de un ciberataque ocurrido en agosto y en 8 millones los daños ocasionados por la DANA en su hipermercado de Aldaya. Sin embargo, afirmó que dichos eventos no comprometieron su patrimonio neto.
De cara a 2025, Alcampo proyecta un retorno a la rentabilidad mientras lleva a cabo un ERE de hasta 633 despidos, implementa una política agresiva de precios, enfrenta una pérdida de cuota de mercado hasta el 2,8% y refuerza su liquidez mediante operaciones de sale & lease-back por 49,8 millones de euros.
La estrategia, según explicó Juan Morales, director de Alcampo Franquicias, se centra en un crecimiento equilibrado, rentable y sostenido en el tiempo, donde la prioridad no radica en el número de tiendas, sino en la calidad de cada proyecto.
Con este enfoque, la cadena busca no solo ampliar su red comercial, sino también fortalecer su posicionamiento como una marca comprometida con el desarrollo local y la innovación, atrayendo franquiciados dispuestos a crecer junto a una enseña consolidada.
El plan contempla un foco regional definido, con especial atención en Galicia y Asturias, áreas donde la compañía identifica un alto potencial de desarrollo, respaldado por la nueva plataforma logística de Villanubla (Valladolid), esencial para mejorar la eficiencia operativa y el suministro en el norte de España.
Alcampo reforzará, además, su modelo de franquicia mediante formación, digitalización y acompañamiento constante, promoviendo una relación cercana con los emprendedores locales y buscando un equilibrio entre estandarización y adaptación a cada mercado.
Alcampo ha puesto en marcha un plan de impulso a su red de franquicias para 2025 con el objetivo de reforzar su presencia en todo el territorio nacional, sin establecer un límite cerrado de aperturas y superando el impacto del ERE aplicado en los últimos meses.
“No nos marcamos un tope numérico. Lo importante es que cada nueva tienda aporte valor, que esté bien ubicada y que cuente con un franquiciado con el perfil adecuado”, afirmó en una entrevista con InfoRetail.

