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Desde que comenzó 2026, el dólar se mantiene estable e incluso con movimientos a la baja. Luego de arrancar el año a $1480 para la venta, la cotización se reacomodó más cerca del piso de la banda cambiaria, debido a la caída de las expectativas de depreciación.
Motorizado por la compra de reservas del BCRA y un mayor ingreso de divisas por el crecimiento de las exportaciones y el boom del agro, el tipo de cambio oficial se mantiene en torno a los $1420, $60 por debajo del valor al que abrió el año.
En ese contexto, el presidente Javier Milei explicó la dinámica que sostiene el esquema cambiario actual y reveló un dato clave: según su análisis, sin la intervención oficial en el mercado, el tipo de cambio cotizaría significativamente más bajo.
El cepo, las reservas y el dólar “sin intervención”
En un discurso en el Banco de Valores (VALO), el mandatario señaló que la política cambiaria avanza hacia un esquema de mayor libertad. “Argentina va cada vez más hacia un esquema de mayor libertad cambiaria. Sacamos prácticamente el 95% del cepo“, destacó.
Y dejó una apreciación respecto al valor del dólar: “Además, el tipo de cambio, si no estuviéramos comprando u$s 8.500 millones de dólares, que es lo que llevamos comprado desde enero, el tipo de cambio hoy estaría en $ 1100“.
En este sentido, destacó: “Con lo cual, digamos, el dólar está muy lejos de las bandas y además estamos acumulando una gran cantidad de dólares”.
Cabe señalar que, mientras las bandas del dólar mayorista hoy oscilan entre los $ 801 y los $ 1738, la cotización actual se ubica en torno a los $ 1417 para la venta, muy alejado de ambos extremos.
Tras esto, Milei explicó por qué esa acumulación de reservas no se traslada directamente a precios. “Para que eso básicamente no se vaya a precios, los esterilizamos. Es decir, que es una cuestión de seguro".
Y explicó: “En mercados incompletos y no profundos, como un mecanismo de contención de riesgo, tenemos la acumulación de reservas. Pero la contracara es que, si nosotros expandimos, esa emisión genera inflación. Y, por lo tanto, esterilizamos“.
Milei también describió el dilema que plantea ese mecanismo y la elección que tomó el Gobierno: “Entonces hay que elegir cómo se paga el seguro: o se paga, digamos, con mayor inflación, que es un impuesto altamente regresivo, o se paga con tasa de interés y lo compensamos con una política fiscal todavía mucho más austera".
“Es decir, que el seguro lo pague el Estado achicándose. No es la solución más eficiente, pero frente a mercados incompletos y poco profundos, es mucho mejor que la alternativa”, sostuvo en esta línea.
Por último, el mandatario enmarcó estas definiciones dentro de la estrategia antiinflacionaria más amplia. “Nuestra convicción es seguir apretando la política monetaria hasta derrotar la inflación. Y eso también es un elemento importante porque eso también impacta sobre la tasa de interés, pero ahora en lo que es la tasa de interés nominal“, afirmó.




