El diputado nacional por La Libertad Avanza, Diego Hartfield, analizó el escenario económico y financiero de cara a las elecciones legislativas del próximo año. Durante su participación en el programa Cuentas Claras, emitido por El Cronista Stream, el legislador descartó de plano la posibilidad de una corrida cambiaria y aseguró que el Gobierno llega a los comicios con una solidez inédita.

Ante la consulta sobre los temores que suele despertar un año electoral en la Argentina, Hartfield fue categórico respecto a las herramientas con las que cuenta el equipo económico. “Estamos blindados”, sentenció, en referencia a la acumulación de divisas y la capacidad de fuego del Banco Central para contener cualquier sobresalto.

El foco del legislador, detalló, no está puesto en sus propias expectativas, sino en la lectura que hacen los grandes fondos. “No me preocupa lo que crea yo, sí un poco lo que puede llegar a creer el mercado o la gente”, afirmó el diputado.

Ante la acotación de la mesa sobre que el mercado ya descuenta un triunfo oficialista, el misionero explicó cómo esa percepción se refleja en la curva de los títulos públicos.

Detalló que, mientras un bono que vence el año que viene rinde entre 3% y 4%, los del 2029 ofrecen cerca de un 12%. Según su visión, en un contexto internacional donde las tasas de Estados Unidos rondan el 5,5%, es lógico que Argentina ofrezca esos retornos a largo plazo debido a las heridas recientes de su complejo historial crediticio.

El fantasma de las PASO de 2019 fue uno de los ejes centrales de la entrevista. Hartfield recordó aquel episodio como “un golpe bestial” y “un claro cisne negro”, un momento donde la plaza financiera daba por descontado un triunfo de Mauricio Macri y el resultado adverso provocó un colapso inmediato de los activos.

Sin embargo, descartó que un escenario similar pueda repetirse en 2025. “Hoy no sería sorpresivo como lo fue en aquel momento, estamos todos hablando de esa posibilidad, ya no hay un cisne negro. Lo que hay son heridas recientes”, argumentó.

Al trazar un paralelismo con el inicio de la gestión libertaria, remarcó que el panorama cambió de forma radical. Recordó que hace menos de un año los bonos cotizaban a 16 o 18 centavos, las reservas del Banco Central estaban “totalmente desguazadas” y nadie creía en la moneda. “Hay que caminar el proceso”, sostuvo frente a las dudas persistentes de algunos ahorristas.

Finalmente, lanzó una advertencia para quienes intenten especular o desestabilizar la plaza cambiaria en los meses previos a la votación. “Argentina está en una mucho mejor posición financiera en el Banco Central, de reservas, con capacidad de intervención”, concluyó Hartfield, y remató con un mensaje directo: “Los que apostaron en contra perdieron mucho dinero”.