Aunque el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, mantienen a Estados Unidos como principal aliado estratégico, los números fríos del comercio exterior devuelven otra realidad: China sigue predominando en el intercambio con la Argentina.

Tras un 2025 donde el déficit comercial con el gigante asiático alcanzó un récord superior a los u$s 8000 millones, el equipo económico busca equilibrar la balanza.

Con el objetivo de revertir este resultado —y sin señales de reducir unas importaciones que treparon a los u$s 17.953 millones el año pasado—, bajo un estricto hermetismo, las cabezas técnicas de Economía y la Embajada de China, comenzaron a pulir detalles de la visita oficial, para activar exportaciones.

“Son varios los protocolos por firmar”, confió una fuente que transita los pasillos de Economía, confirmando que se negocia la participación de Luis Caputo en la misión programada para las próximas semanas.

Desde el ala asiática señalan que las máximas autoridades aún aguardan un gesto político de mayor peso, específicamente “la foto” de Xi Jinping con Javier Milei. Sin embargo, en el Gobierno descartan por ahora esa posibilidad y centran la gestión en el titular de la cartera económica.

Hasta el momento, el nexo principal ha sido Pablo Lavigne, secretario Coordinador de Producción, dado que Caputo “no viajó ni una vez a Estados Unidos por el acuerdo comercial con EE.UU.”, según destacaron fuentes oficiales.

China edifica el navío más colosal del mundo: dominará los océanos y el comercio marítimo (foto: archivo)
China edifica el navío más colosal del mundo: dominará los océanos y el comercio marítimo (foto: archivo)

“La idea es ajustar todo para llegar a China a firmar”, explicó la fuente, definiendo el viaje como una misión “expeditiva” para obtener resultados concretos que frenen el drenaje de divisas: tras la apertura comercial, el saldo negativo con China se incrementó en más de u$s 2600 millones.

“China es uno de los socios más importantes para la Argentina, está en el centro de la integración de cadenas globales de valor y la Argentina con sus sectores estratégicos tiene mucho para aportar ahí”, expresó Carolina Cuenca, subsecretaria de Comercio exterior de la Nación en un encuentro organizado por la Cámara Argentino - China.

En ese ámbito confirmó que avanza la firma de protocolos: “espero que sea este año y que, en el primer semestre, nos permitan exportar muchísimo más”, señaló ante un grupo de empresarios.

Sectores clave: del litio a las economías regionales

La expectativa atraviesa a todo el entramado productivo nacional. El interés chino por las “menudencias” pone a los sectores porcino y vacuno al frente de las prioridades, mientras que el litio sigue consolidándose como el puente energético: hoy, el 67% de la producción local se destina a China, país que domina la infraestructura global para baterías de iones de litio.

Para este 2026, la agenda de protocolos sanitarios se encuentra en una etapa de consolidación técnica:

  • Frutas de Carozo: Duraznos, ciruelas y nectarinas lideran las gestiones. El Senasa está en la fase final para replicar con estos frutos el éxito exportador que ya tienen las peras y manzanas de Cuyo y el Alto Valle.
  • Granos y Legumbres: Se busca reactivar el protocolo para el pellet de girasol, pendiente hace tres años. “El gobierno argentino nos confirmó que será tratado y negociado en el próximo viaje”, indicaron desde el sector. En legumbres (arvejas y porotos), el fin de las barreras fitosanitarias podría elevar las exportaciones de los actuales u$s 40 millones a cifras récord.
  • Carne Vacuna: Con un cupo de 511.000 toneladas establecido en enero de 2026, la urgencia pasa por habilitar nuevos frigoríficos (ante la ventaja que han sacado países vecinos) e incluir cortes con hueso y carne enfriada.

En el caso del sector Avícola, la nueva ola de gripe aviar baja la expectativa de rehabilitación total de plantas para exportar subproductos de alto valor en China, como las garras.

En cambio, la Federación Porcina (FPA) es más optimista. Sus directivos esperan que se ratifique un protocolo para exportar cabezas, patas y menudencias, productos que no tienen valor en el mercado interno pero que permitirían contrastar el impacto de la fuerte importación de Brasil.

Por su parte, el sector pesquero busca recuperar el terreno perdido tras la cancelación de una misión oficial el año pasado. “Necesitamos que China vuelva a poner interés en la Argentina”, señaló un dirigente empresario.

“Respetamos posicionamientos del Estado Argentino en sus relaciones internacionales, pero no podemos limitarnos al mundo en su demanda estratégica como fuente de alimentos... esto implica la libertad comercial de una industria pesquera generadora de divisas y trabajo genuino”.

El escenario 2026 se completa con un cambio en las reglas de juego clave ya que China ha implementado nuevas normas de certificación orgánica y una baja de aranceles para insumos industriales.