En una decisión que volvió a exhibir contradicciones dentro del oficialismo, el presidente Javier Milei descartó presentarse en el Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2027. La medida apaciguó las expectativas generadas por su propio entorno y sumó un nuevo capítulo a los roces internos, marcados por decisiones no consensuadas en la antesala de un nuevo año electoral.

La decisión corrió tajante por parte de la Casa Rosada, según pudo confirmar El Cronista este martes. La única vez que el primer mandatario asistió de manera presencial a la Cámara de Diputados a introducir el texto fue en el año 2024, el primero de su gestión. Dicho proyecto nunca fue aprobado y derivó en una segunda prórroga, pese al impacto político de la Asamblea Legislativa.

En tanto, el Presupuesto 2026 sí fue aprobado. El texto fue presentado el 15 de septiembre del 2025, como fija la ley, pero por un mensaje de 15 minutos transmitido por cadena nacional, en la que Milei se mostró solo frente al atril del Salón Blanco de la Casa Rosada. El contexto asomaba hostil para el Gobierno en ese entonces, en plena campaña electoral y con la oposición activa y sancionando leyes contra el programa económico del Gobierno.

La posibilidad de que Milei vuelva a defender el proyecto en el recinto fue deslizada la semana pasada por parte del núcleo duro de La Libertad Avanza, tal como adelantó este medio. “Probablemente lo vuelva a presentar el Presidente”, habían afirmado desde el oficialismo. “A Milei le gusta ir al Congreso”, sumó en ese sentido otro de los allegados al primer mandatario.

Las fuentes, tal como detalló este medio, habían sido cautas al transmitir que la idea no estaba confirmada. No obstante, la noticia se viralizó y cuando llegó a las altas esferas, fue descartada de cuajo. En el Gobierno ahora buscan aclarar que Milei no decidió “bajarse” de dicha presentación, sino que nunca estuvo contemplada en el primer lugar.

En ese sentido, sostienen que en realidad la presentación del 2024 fue excepcional ya que se trató del primer proyecto de Presupuesto que establecía equilibrio fiscal y que eso merecía ese tipo de explicación. El jefe de Estado, no obstante, mantuvo una línea propia por fuera de la tradición ya que generalmente quienes se encargaban de presentar el texto de la Ley de Leyes siempre fueron los ministros de Economía. Luis Caputo, por caso, jamás asistió al Congreso a hablar ni siquiera en comisión.

En aquella oportunidad, Milei solo contaba con un puñado de diputados y senadores propios. La ceremonia legislativa contó con la participación de sus padres, los ministros e incluso gobernadores, mientras que los bloques opositores dieron asistencia parcial. UP, por caso, solo mandó a los legisladores que pertenecían a la comisión de Presupuesto y Hacienda, y muchos habían criticado la decisión de hacer un “show” en el Congreso.

Para este año, con la situación parlamentaria inclinada muy a favor del oficialismo -de 27 diputados ahora cuentan con 95 y de 7 senadores hoy tienen 21- hubiese dado un escenario parecido al de la Apertura de Sesiones del 2026, con una fuerte oleada libertaria y una presencia opositora que pasó a ser necesaria para no dejar el escenario despejado. Terminó en fuertes cruces entre Milei y la oposición.

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“Es el mejor comunicador que tenemos por lejos”, consideró una voz del bloque en Diputados al contemplar la idea de que se repita la escena en septiembre de este año.

El vaivén de ideas fallidas y enojos internos por la trascendencia de las internas no es nueva en el Gobierno. Hace poco, el Presidente bajó el pulgar fuerte ante la propuesta del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, de volver a pedir facultades delegadas al Congreso en el marco del paquete desregulador que preparaban para el segundo semestre.

El borrador que circuló entre empresarios, al que accedió El Cronista, contemplaban declarar una emergencia administrativa y de competencia por seis meses para modificar o derogar normas que establezcan barreras regulatorias, restricciones a la competencia o requisitos considerados excesivos para el desarrollo de actividades económicas, pero no tuvo el aval de Javier Milei. En tanto, allegados al ministro Sturzenegger descartaron que haya estado en los planes.

A esto se suma a los ya conocidos cruces internos contra la senadora Patricia Bullrich, cuando avanza en concesiones con aliados por su cuenta, y luego en la Mesa Política se plantean la falta de la efectividad de las negociaciones, a diferencia de cómo fluye la conversación en Diputados donde están mejor coordinados entre el presidente de la Cámara, Martín Menem, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y su segundo, Ignacio Devitt.

No obstante, más atrás, el camino no siempre estuvo allanado para la negociación política ya que el propio Milei avanzaba con decisiones que algunos funcionarios cuestionaban por su impacto en el Congreso. Entre ellas, el veto a la ley de Emergencia en Discapacidad y el intento de derogarla en el marco del Presupuesto 2026, algo que también derivó en responsabilidad del equipo económico.

El intento, que terminó en la caída de un capítulo entero del Presupuesto, había sido metido por la ventana en una reunión de comisión sin conocimiento de la Mesa Política. El ala técnica del Gobierno continuó insistiendo sobre sus reformas, como ocurrió hace unas semanas atrás con la Ley de Tierras y Manejo de Fuego en el marco de Propiedad Privada, y ahora la secretaria general, Karina Milei, exigió una suerte de “filtro previo” de la Mesa antes del envío de los proyectos para garantizar que las espadas políticas puedan prever el impacto de las iniciativas del Gobierno en los aliados.

Según pudo reconstruir El Cronista, la idea de que Milei regrese al Congreso para presentar el Presupuesto había surgido como algo prematuro que no había sido consultado por los hermanos Milei, en el marco de un contexto en el que el oficialismo no consigue recuperar el puente de comunicación con el electorado después de la salida de Manuel Adorni y los constantes furcios de Adrián Ravier, el nuevo portavoz.

Presidencia

Con el año electoral tocando la puerta, Milei aparece como el mejor interlocutor y en la Mesa Política consideran que deberá volver al “ring” pronto para recuperar puntos en la imagen del Gobierno mientras que ya se comienzan a delinear los primeros acercamientos para las elecciones del 2027.