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El revuelo por el artículo 44 que reduce el pago de salario durante las licencias por enfermedad le cambió los planes al Gobierno para la sanción de la reforma laboral y ahora planean que el proyecto pase nuevamente por el Senado para volver a hacer cambios. Mientras que acomodan el nuevo cronograma de sesiones, en el medio sigue latiendo la pregunta del millón: ¿Quién fue el autor de esa modificación?

El tema no formó parte de la redacción original del proyecto que orquestó el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, aunque él sí salió a defenderlo públicamente después de la aprobación. “Si te lastimaste jugando al fútbol...“, fue el ejemplo que provocó el rechazo político en redes sociales y ruido interno en la Casa Rosada.

La senadora Patricia Bullrich negó públicamente en una entrevista televisiva que haya sido un cambio de “último minuto”, pero El Cronista tuvo acceso a los borradores de la sesión y comprobó que fue introducido en una de las últimas versiones. “En caso de sufrir un accidente o una enfermedad que no sea consecuencia de la prestación de tareas derivadas del contrato de trabajo, y que impida dicha prestación, el trabajador tendrá derecho a percibir el 50% de su remuneración“, expresaba el texto en rojo horas antes de su votación.

“Cometimos un error”, fue la frase de la semana que dejó la jefe de bloque de La Libertad Avanza tras la ola de cuestionamientos. Ella, hasta la semana pasada, se rehusaba a hacerle lugar a cambios en el proyecto que arduamente negoció durante los últimos meses con sus pares del Senado. El diputado y exministro de Defensa, Luis Petri, también abrió la posibilidad de que se subsane mediante reglamentación o proyecto aparte, pero los aliados no dieron lugar a otra alternativa más que cambiar el proyecto de ley vigente de tratamiento.

El bloque PRO que comanda Cristian Ritondo, el cual ya adelantaba que iba a insistir con deshacer otra de las modificaciones negociadas en la Cámara alta para habilitar el cobro de salarios vía billeteras virtuales, también adelantó que “no quedaron conformes” con los cambios a las licencias. Desde el pequeño bloque en el Senado, los amarillos también se distanciaron de este punto, a excepción del titular de la bancada, Martín Goerling.

¿Pero qué pasa con la Unión Cívica Radical? El secreto a voces es que el pedido para limitar el pago de salarios durante las licencias por enfermedad corrió por parte de la UCR, según pudo saber El Cronista de varias fuentes parlamentarias. Antes de que se supiera el impacto social que tendría este cambio, lo confesó alguien del propio espacio ante las consultas de la prensa. Ahora, por lo bajo también creen que hay que corregirlo, mientras que en el oficialismo apuntan a Sturzenegger como el responsable.

No estaba en el proyecto del Poder Ejecutivo, por ende, no fue impulsado por nosotros. Excede el tema de aval o no aval. Negociar implica aceptar cambios para lograr concensos”, defendió un funcionario al tanto del armado técnico del proyecto en diálogo con El Cronista.

La resolución conjunta lleva la firma del ministro de Defensa Luis Petri.
La resolución conjunta lleva la firma del ministro de Defensa Luis Petri.

“No va a pasar ese artículo, fijate que no estaba en el proyecto que envió el Ejecutivo. Apareció a último momento, nosotros vamos a modificarlo. Se incorporó en la discusión, fue un pedido de un senador“, reconoció Petri en una de las primeras declaraciones del oficialismo, aunque no supo explicar cómo es que se dio luz al tema cuando lo mencionó Sturzenegger.

Los “no sé” abundaron durante los últimos días hasta que Bullrich volvió al centro de la escena en los canales de televisión y tras una cumbre con el presidente Javier Milei en la Quinta de Olivos para hacerse cargo de lo que llamó el “error”. Prometió que van a identificar en el texto cuáles son las enfermedades “irrecuperables” para que esa limitación del pago no aplique.

El error fue no haber aclarado las enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables. Nos faltó eso y lo vamos a arreglar”, aseguró en una entrevista con TN anoche. “Nos hacemos cargo que nosotros lo introdujimos en el debate”, agregó en ese sentido. La línea discursiva para defender el cambio es terminar con lo que llamó la “mafia de los certificados truchos”.

La amenaza de cambios y la hoja de ruta

Es ante este escenario de tensión que el oficialismo busca el dictamen en Diputados este miércoles y sesión al día siguiente, el jueves 19 de febrero. No tienen posibilidad de extenderlo, puesto que hay una regla que establece que en la Cámara baja el dictamen debe firmarse 10 días antes de que termine el período legislativo -ordinario o extraordinario- y por eso es que el Ejecutivo debió ampliar por un día las sesiones para llegar con los plazos.

Al cronograma ya de por sí ajustado, al sumarle modificaciones se suma que en el Senado hay otra regla, que es que se deben aguardar siete días entre el dictamen y la sesión. De esta manera, para que lleguen a sancionar la reforma laboral antes de que culminen las extraordinarias, el Senado deberá dictaminar el proyecto con los cambios aprobados o rechazados por Diputados este viernes a más tardar, para llegar a ir a sesión el otro viernes 27 de febrero.

Como los aliados también piden modificaciones en otros aspectos de la ley -como el mencionado conflicto de las billeteras virtuales y otros cuestionamientos sobre precisiones al Fondo de Asistencia Laboral (FAL)-, la llegada a un rápido consenso y un tratamiento prolijo no está garantizado. De todos modos, el único cambio que aprobaría el Senado es el de las licencias, ya que pueden aprobarlos/rechazarlos parcialmente.

El objetivo es que en la Cámara alta además se logre “media sanción” de la Ley de Glaciares y se sancione lo que ya aprobó Diputados: el acuerdo comercial Unión Europea-Mercosur y el Régimen Penal Juvenil, todo en una misma sesión.