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El ministro de Economía Luis Caputo ya llegó a Washington DC y prevé reunirse con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI) Kristalina Georgieva para finalizar la revisión del programa con la Argentina en un contexto donde la atención está puesta en la guerra en Oriente Medio y el tránsito en el estrecho de Ormuz.

En ese marco, consultada sobre si analizará la inflación de la Argentina tras el mal dato de 3,4% de marzo, la titular del FMI indicó: “Tenemos una reunión con Caputo. Vamos a discutirlo esta vez”.

El ministro ya llegó a la sede del FMI y saludó informalmente a Georgieva pero está previsto que la reunión de los dos equipos tenga lugar el viernes, luego de un encuentro de Caputo y el titular del BCRA Santiago Bausili con inversores organizado por el JP Morgan.

El FMI tiene pendiente cerrar un acuerdo con el Gobierno por la segunda revisión del programa actual con la Argentina. Los técnicos del Fondo visitaron Buenos Aires en febrero y luego el viceministro de Economía José Luis Daza continuó las discusiones en Washington pero todavía no se anunció un acuerdo. Se espera que se logre esta semana, para liberar un giro por u$s 1000 millones.

Encuentro casual en Davos entre Georgieva y Caputo
Encuentro casual en Davos entre Georgieva y CaputoFMI

En tanto, mientras que la Argentina aparece “blindada” como productora de petróleo y gas con balanza a favor de la mano de Vaca Muerta, Georgieva trazó un panorama preocupante a nivel global.

“Abril será peor”, el pronóstico por la guerra

“Tenemos gran preocupación por la interrupción en el abastecimiento de combustible y la escala del daño de la infraestructura en el Golfo“, planteó Georgieva en la conferencia de prensa sobre Global Policy Agenda del FMI.

“Abril será más duro porque los tankers que salieron en febrero de 2026 ya llegaron a destino y no hay nuevos envíos. Por eso pedimos a los países que tomen medidas para bajar el uso de energía”, planteó la directora gerente del Fondo Monetario.

advirtió que el contexto global actual se distingue por la “acumulación de shock tras shock” después de la pandemia y Ucrania, un fenómeno que está condicionando las respuestas de política económica de los países.

En ese marco, señaló que muchas economías están recurriendo a medidas como la postergación de exportaciones, la reducción de impuestos o el aumento de subsidios. Si bien estas decisiones “responden a buenas intenciones”, advirtió que, al no estar suficientemente focalizadas, podrían generar problemas adicionales a mediano plazo.

En este escenario, Georgieva remarcó la necesidad de avanzar en reformas estructurales que permitan sostener el crecimiento. Según explicó, este tipo de transformaciones es clave no solo para mejorar las perspectivas económicas, sino también para que, una vez superada la coyuntura actual, los países puedan reconstruir su margen de maniobra en términos de política económica.

El Estrecho de Ormuz, paso clave para el petróleo en Oriente Medio
El Estrecho de Ormuz, paso clave para el petróleo en Oriente MedioFuente: ShutterstockShutterstock

Respecto del rol del Fondo Monetario Internacional, la titular del organismo lo definió como “el bombero” de sus países miembro, en referencia a su función de asistencia en momentos de crisis. Los países del G24, grupo en que está Argentina, reclamaron más financiamiento de multilaterales y una baja de tasas.

En la actualidad, el FMI cuenta con 39 programas activos y evalúa un aumento tanto de los acuerdos vigentes como de la demanda por nuevos programas. En paralelo, destacó la importancia de la coordinación con el Banco Mundial y la necesidad de adaptar las herramientas del organismo, incluyendo una revisión de las condicionalidades de sus programas.

“¿Cuántos de ustedes quieren que esta guerra termine?“, preguntó Georgieva a la sala. Todas las manos se levantaron. Es la tónica que domina las reuniones del FMI. El costo de la guerra se está incrementando con cada día y el horizonte es cada vez más oscuro a medida que se prolonga.