

Según Fernando Savore, vicepresidente de la Federación de Almaceneros de la Provincia de Buenos Aires, los comercios de barrio vive un escenario de transformación. En diálogo con El Cronista Stream sostuvo que existen unos 140.000 almacenes en el país que representan entre “el 50% y el 60%” del consumo masivo frente a los hipermercados.
Según explicó Savore, este cambio de tendencia se explica principalmente por la modificación en los hábitos de compra de las familias. “Están más relajadas en cuanto al tema aumentos. La inflación está más quieta, la realidad es que ahora la gente se maneja más en el día a día”, señaló.
En ese sentido, remarcó que por montos de entre $ 20.000 y $ 30.000 las familias eligen ir al almacén que a un hipermercado, concentrando el consumo de lunes a viernes en el barrio.
Ante los permanentes incrementos de precios en las grandes marcas, el dirigente destacó que los almaceneros encontraron un respaldo clave en los productos Pymes y las segundas marcas. “El desafío está ahí: si el producto no es rico, no lo vas a volver a comprar”, aseguró Savore.
A pesar de esta tendencia en las ventas de proximidad, el bolsillo de las familias sigue mostrando señales de agotamiento. Savore afirmó que en los barrios se percibe que “el 20 ya es fin de mes”.
De todas formas, aclaró que esta pérdida de poder adquisitivo no responde únicamente a la gestión actual. “El tobogán de caída no es culpa de un solo Gobierno, viene desde hace mucho tiempo”, remarcó.
Otro de los puntos que analizó Savore fue el crédito para la compra de alimentos. Ante la necesidad del cliente habitual, los almacenes sostienen la tradición del fiado pero bajo límites que previenen el sobreendeudamiento.

“Podemos dar un fiado de $ 40.000 o $ 50.000 a un cliente de todo el año para llegar a fin de mes”, detalló Savore. Sin embargo, advirtió sobre el peligro de otorgar montos excesivos que luego resulten imposibles de saldar.
En esa línea, lanzó una dura advertencia contra las tres cuotas sin interés y los créditos de consumo promovidos por grandes cadenas. Según el dirigente, estas herramientas generan compromisos financieros que ahogan el presupuesto mensual.
“El tema es que después viene la cuota, no la podés pagar, y si no llegaste a fin de mes, no podés pedir fiado en un hipermercado, porque te vas a meter en un barro que no vas a poder salir”, precisó. “El consejo para la gente es que no se meta con el crédito para comer”, concluyó Savore.





