Mientras que el presidente Javier Milei y su comitiva regresaban en su vuelo de Davos a Buenos Aires, en el Gobierno se aceleraron un conjunto de renuncias “por motivos personales” y los cambios parecen no cesar durante los próximos días, ya que hay más áreas en vistas.
El organigrama estatal de la Era Milei del 2026 sigue acomodándose desde los cambios en el Gabinete que se llevaron a cabo después de las elecciones de octubre. El primer gran cambio sacudió en año nuevo, con una nueva reestructuración de la Secretaría de Inteligencia (SIDE), que ya tenía como antesala el cambiazo del titular en diciembre.
Según pudo saber El Cronista, desde la cúpula también tienen en mente avanzar con un reordenamiento de las competencias de Interior, Defensa y Seguridad Nacional. Otra área sensible a percibir una definición contundente es el ministerio de Justicia, pero esto encaja dentro de las definiciones pendientes que patearon a marzo.
En cambio, hubo otros cambiazos sorprendieron con velocidad, como fue la eliminación de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) e, incluso, cambios de gestión del ARCA en la Aduana de Ezeiza, y la tendencia continuará.
Tal como adelantó El Cronista, un sector en jaque es la Dirección Nacional de Migraciones, que tiene pendiente un anuncio oficial desde el mes pasado. El plan es reestructurarlo en un organismo con más funciones, luego de que la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, traspasara su dependencia desde el ministerio del Interior a su cartera antes de asumir su banca en el Senado.

Con el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, al frente del organismo, se espera que la estructura sea controle la política migratoria reformada por DNU, pero sin que abarque aspectos del área de Seguridad que ahora dirige Alejandra Monteoliva, según resumieron fuentes del sector.
Mientras que en Seguridad todavía no precisan cuál será la fecha de publicación del decreto en el Boletín Oficial, esta semana se aceleraron también una ola de cambios en otros sectores.
Una salida inesperada fue la de Paul Starc como presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), el organismo encargado de gestionar la prevención del lavado de activos, la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva.

Fuentes especializadas le dijeron a El Cronista que uno de los conflictos principales fue la reglamentación de Inocencia Fiscal, algo que en el Gobierno buscan apurar como una de las prioridades en los próximos días, aunque otras fuentes oficiales del Gobierno lo descartan. Por caso, Starc tendrá un nuevo paradero frente la empresa BICE Fideicomisos S.A.
En su lugar asumió Ernesto Gaspari, quien se desempeñó en la Secretaría de Coordinación y Planificación Exterior del ministerio de Relaciones Exteriores. Según precisaron del Gobierno, su designación tuvo la venia del secretario de Justicia, Sebastián Amerio, hombre de Santiago Caputo. Con su llegada, además de “reforzar el perfil técnico y profesional de la UIF”, fuentes avecinan también una reestructuración del organismo.
Otros movimientos galopantes de las últimas semanas fueron en el área de Transporte: estos comenzaron a gestarse la semana pasada, cuando designaron a Carlos María Frugoni como secretario de Coordinación de Infraestructura, un lugar clave en el control de la obra pública de la Ciudad.
El funcionario con amplia trayectoria en la ejecución de infraestructura vial es cercano a Mauricio Macri y es a quien apuntan como responsable de los cambios en la gestión que se aceleraron durante las últimas horas, con el desplazamiento de Luis Pierrini como secretario, mientras el ministro de Economía, Luis Caputo, estaba en Davos.

En su lugar asumió el arquitecto Fernando Herrmann y, con su llegada, este jueves también designaron a nuevas autoridades en dos empresas estatales clave: Trenes Argentinos Operaciones (SOFSA) y Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF).
La cartera informó que asumirán Sebastián Giorgetti y Fabián González, respectivamente, en el lugar de Gerardo Boschín y Leonardo Compelatore. Estos cambios se producen en el medio del avance en privatizaciones que el Gobierno planea para Intercargo y Belgrano Cargas y Logística, que tendrán sus pliegos transnacionales publicados para el mes que viene.
Con todo, otra empresa estatal envuelta en más cambios es la empresa nuclear Nucleoeléctrica NA-S.A, que removió este jueves también al gerente general de la empresa, Marcelo Famá, y al gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso, para “delegarles” la firma -en un intento de amortiguar una suspensión- a Fernando Monserrat y Ricardo Matuk, respectivamente.
Aunque en este último caso, El Cronista contó que se trató más bien de una remoción por una denuncia interna de sobreprecios que sacudió al directorio que presiden Demian Reidel.







