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De cara al vencimiento de 9 medidas antidumping aplicadas a productos importados de China, Tailandia y Turquía entre septiembre y diciembre de 2026, un grupo de diputados presentó un proyecto para que el Poder Ejecutivo informe si renovará, modificará o dejará caer esas herramientas de defensa comercial.

Se trata de una amplia gama de productos importados, como bombas para motores, acondicionadores de aire, vajilla cerámica, accesorios de cañería, anteojos y armazones, aparatos para procesar alimentos, motores eléctricos, calzado y plaquitas de vidrio provenientes de China, Tailandia y Turquía. Todas vencerán entre septiembre y diciembre de este año.

El proyecto, además, le pide al gabinete de Javier Milei que explique qué impacto tendría cada decisión sobre la producción y el empleo.

La iniciativa, impulsada por Guillermo Michel, Andrea Freites, Juan Pablo Luque, Marianela Marclay, Kelly Olmos y Moira Lanesan Sancho, apunta a conocer cuál es la estrategia oficial frente a los vencimientos y cómo se articula con la política de apertura comercial que lleva adelante el Gobierno.

“La Argentina necesita integrarse al comercio internacional y mejorar la competitividad de su economía”, señala el proyecto y agrega que “esa integración, sin embargo, requiere una estrategia que contemple las características de su estructura productiva, promueva la inversión y la innovación, fortalezca a sus empresas y preserve capacidades industriales que resulten relevantes para el desarrollo económico y la generación de empleo”.

Cronología de los antidumpings

Las primeras medidas comenzaron a vencer en septiembre. Se trata de las aplicadas a bombas para motores originarias de China y a equipos acondicionadores de aire provenientes de Tailandia, ambas ya vencidas desde el 7 de este mes.

Luego se suman medidas sobre vajilla cerámica china, con vencimiento el 15 de septiembre, y accesorios de cañería para soldar a tope, también de origen chino, que vencen el 22 de septiembre.

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Entre noviembre y diciembre está previsto el vencimiento de otras cinco medidas. El 24 de noviembre llegará el turno de las restricciones sobre anteojos de sol, armazones y gafas correctoras provenientes de China. El 4 de diciembre vencen las aplicadas a aparatos para procesar alimentos y motores eléctricos de origen chino.

A mediados de diciembre, en tanto, está previsto el vencimiento de la medida que alcanza al calzado chino. La lista se completa con las plaquitas de vidrio originarias de Turquía y Tailandia, cuya medida antidumping vence el 20 de diciembre.

El pedido de informes

El proyecto solicita que el Gobierno detalle qué decisión adoptará en cada caso y si ya se inició o se prevé iniciar un procedimiento de examen o revisión. También reclama conocer si productores nacionales, cámaras empresarias u otras partes interesadas solicitaron la continuidad de las medidas y cuál es el estado de esos trámites.

Además, los diputados piden que se informen los fundamentos técnicos de cada resolución y que se remitan los estudios realizados sobre la evolución del dumping y el daño a las ramas de producción nacional.

En caso de que el Ejecutivo decida no renovar alguna de las medidas, la iniciativa reclama precisiones sobre el impacto esperado en la producción, el empleo directo e indirecto, la utilización de la capacidad instalada, la cantidad de establecimientos industriales y la continuidad de las empresas involucradas.

También solicita información sobre el posible aumento de las importaciones, la evolución de sus precios y la participación que podrían alcanzar los productos importados en el mercado interno una vez eliminadas las medidas.

El planteo excede el análisis individual de cada expediente. Uno de los puntos centrales consiste en determinar si existe una directiva general del Gobierno orientada a reducir la duración, limitar el alcance o no renovar medidas antidumping vigentes.

Menor actividad industrial

El pedido se presenta en un contexto de retroceso de la actividad manufacturera. Según los datos del INDEC citados en los fundamentos, la producción industrial cayó 2,2% durante el primer semestre de 2026 frente al mismo período del año anterior.

Además, el promedio de la producción registrado entre diciembre de 2023 y junio de 2026 se ubicó 10,2% por debajo del correspondiente al período comprendido entre enero de 2022 y noviembre de 2023.

La utilización de la capacidad instalada alcanzó 59,1% en junio, 9,5 puntos porcentuales menos que en el mismo mes de 2023. Las mayores caídas se registraron en ramas como la metalmecánica no automotriz, los productos minerales no metálicos, la industria automotriz, los productos textiles y el caucho y plástico.

El deterioro también se reflejó en el empleo y en la cantidad de establecimientos manufactureros. De acuerdo con la información de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo incorporada al proyecto, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 97.312 puestos de trabajo industriales registrados.

En el mismo período dejaron de funcionar, o dejaron de contar con trabajadores registrados, 4.020 establecimientos manufactureros. La cantidad de unidades productivas pasó de 49.622 a 45.602, una reducción del 8,1%.

Avance de las importaciones

Los autores del proyecto también ponen el foco en el crecimiento de las compras externas de bienes de consumo. Según datos del INDEC, durante el primer semestre del año alcanzaron los u$s 5362 millones, el valor más alto para un primer semestre de toda la serie mencionada en la iniciativa.

El acumulado de los últimos doce meses llegó a u$s 11.496 millones. En la comparación con el primer semestre de 2023, las importaciones de electrodomésticos, baterías y lámparas aumentaron 109,2%; las de prendas de vestir, 86,3%; y las de motos, bicicletas y otros equipos de transporte, 67,6%.

El planteo legislativo advierte que el vencimiento de las medidas antidumping se producirá, por lo tanto, en simultáneo con una mayor presencia de bienes importados, niveles elevados de capacidad ociosa y una reducción del entramado industrial.

Las medidas antidumping no implican una protección indefinida ni su renovación automática. Son instrumentos destinados a responder ante importaciones que ingresan a precios considerados desleales y que provocan o amenazan con provocar un daño a la producción nacional.

La discusión que ahora se abre es si el Gobierno mantendrá esas herramientas mientras evalúa sus efectos sobre cada sector o si permitirá su vencimiento como señal de profundización de la estrategia de apertura comercial.

Para los diputados, cualquiera de las dos alternativas debería estar respaldada por estudios técnicos y formar parte de una política industrial explícita.