En la antesala de una cosecha récord y con la expectativa puesta en el inicio del acuerdo Mercosur - UE, el 1 de mayo, Nicolás Pino, titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA) analizó el presente del campo con una mezcla de optimismo y advertencia.

Si bien valoró la unificación cambiaria como un alivio frente a las distorsiones del pasado, fue tajante al señalar que el verdadero “techo” para el crecimiento no es el clima, sino la presión impositiva y la falta de financiamiento.

Aunque se muestra tolerante con el Gobierno de Javier Milei, en sus declaraciones se percibe que el tiempo de alivios temporales ya pasó. “Las retenciones tiene que ser cero”, repite con insistencia y no descarta anuncios definitivos en el 2026.

-De cara a la cosecha récord ¿Cómo está el dólar, es competitivo para exportar?

-Más allá de si algunos dicen que el dólar está caro o barato, lo central es que hoy contamos con un dólar único. Eso permite vender el producto y comprar insumos con el mismo tipo de referencia, lo cual reduce distorsiones cambiarias que antes llegaron a diferenciales de hasta 200%. Esos diferenciales eran, en muchos casos, más dañinos que las retenciones. Escuchamos reclamos —por ejemplo de frigoríficos— porque la materia prima, en valor dólar, está alta; eso es parte del juego del comercio. No puedo definir si está caro o barato sin un punto de comparación, pero valoro la existencia de un dólar único y previsible.

-Pesa más la estabilización del tipo de cambio que el valor...

-Totalmente. La previsibilidad es clave: evitar los saltos bruscos que históricamente tuvimos en Argentina. La estabilidad cambiaria actúa como una de las patas que compensa otras variables que todavía no están bien.

-¿Se percibe un horizonte despejado o puede haber volatilidad en el dólar?

-El camino del gobierno está marcado: menos intervencionismo, menos trabas burocráticas y más previsibilidad. Eso le da tranquilidad a un sector que trabaja con horizonte. La posibilidad de que cambien las reglas de un día para otro se reduce, y el productor puede tomar decisiones a futuro con más confianza.

-Y el campo es un socio clave por el aporte de divisas...

- ¿Hay algún cisne negro que pueda interferir en el “cosechón”?A nivel productivo estamos bien: venimos de un trigo récord y las expectativas para maíz y soja son buenas según las Bolsas. Claro que hay variabilidad por zona: exceso de lluvia en algunos lugares, sequía en otros; eso puede afectar rindes puntuales, pero en líneas generales la cosecha se perfila muy bien.

El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) Nicolás Pino.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) Nicolás Pino.

-¿Esperan algún incentivo del Gobierno para liquidar exportaciones?

-Insistimos en lo mismo: pedimos una reducción y eliminación de retenciones. Lo planteamos cada vez que nos sentamos con funcionarios y gobernadores. Las retenciones siguen siendo un freno para avanzar como quisiéramos.

-El Secretario Iraeta puso una fecha —fin del segundo mandato de Milei— ¿es lo que esperaban?

-Ese comentario fue una opinión personal del secretario. La postura oficial del gobierno es clara desde la campaña: eliminar las retenciones. Nosotros sostenemos que deben ser cero. El gobierno definirá el mecanismo y el timing, pero además existe el contexto del acuerdo UE‑Mercosur, que exige no aplicar retenciones; eso condiciona y acelera el debate.

-Se plantea una “encerrona” fiscal: caída de actividad y recaudación. ¿Cómo recomponerla sin retenciones?

-La forma de compensar una baja de recaudación es aumentando la producción. Cuando el gobierno toma medidas a favor, la producción responde: el caso del trigo lo mostró. Si se quitan impuestos o se mejora el clima de inversión, el campo produce más y eso termina recomponiendo ingresos fiscales a través del crecimiento.

-¿Hay sectores “perdedores” dentro del campo?

-El sector es muy diverso. Algunos subsectores están mejor —por ejemplo, la ganadería vacuna que viene recuperándose— y otros enfrentan dificultades: la uva y parte de la industria vitivinícola han sufrido por caída del consumo y exceso de oferta en algunos mercados. También productos de Patagonia, como la lana, han tenido mejor desempeño.

-Los precios internacionales ayudan aunque China bajó su demanda?

-Hasta hace poco la cuota Hilton estaba por encima de u$s20.000/tonelada. China redujo algo su demanda, pero el mercado se estabilizó y la carne kosher mantiene buenos valores. La demanda por carne argentina sigue siendo firme, lo que permite a los criadores retener animales para recomponer rodeos y mejorar los índices productivos.

AmCham

Esta semana el Presidente apuntó al aumento en la carne.Sí, en su discurso en Amcham mencionó su preocupación por la inflación y citó a la carne como un factor. Nosotros le señalamos que la dinámica de precios la define el mercado: la carne se vende en el mostrador, y la oferta y la demanda son las que fijan el precio.

-¿Bajará el precio de la carne?

-Sí, se observa una baja en los mostradores respecto al mes anterior, con descensos promedio en cortes que pueden rondar los $1.500 por unidad. Creo que se está alcanzando un punto de estabilización, salvo hechos puntuales —por ejemplo, lluvias que compliquen el traslado del ganado— que podrían generar subas temporales.

Mencionaste otros productos: ¿cómo están?Hay producciones que mejoran, como la lana ovina en Patagonia. En cambio, la uva y algunos derivados del vino están con problemas por exceso de oferta y menor consumo. También hay mayor presencia de productos importados en ciertos segmentos.

-¿El campo valora la previsibilidad pero qué falta?

-Falta crédito. Sin flujo crediticio es difícil crecer; se puede, pero cuesta mucho más. En Expoagro hubo un notable movimiento de demanda de crédito y presentaciones de proyectos, y ya dialogamos con la cúpula del Banco Nación para llevar propuestas concretas desde la producción.

-¿Hoy la principal barrera es la falta de financiamiento?

-Es una barrera importante. Crecer sin crédito es posible, pero más caro y lento. Necesitamos mayor fluidez financiera para inversión y renovación tecnológica.

-¿Hay diálogo con el Gobierno para reactivar el crédito o apuntan al sector privado?

Tenemos diálogo permanente con el gobierno y con autoridades provinciales. Nuestra postura es: reclamar sí, pero siempre con propuestas. No queremos repetir la dinámica de confrontación; proponemos medidas concretas y factibles. Esa actitud fue bien recibida por el gobierno en varios ámbitos.

-¿Cuánto afecta la falta de infraestructura y cuál es la expectativa?

-Es un tema prioritario. Seguimos reclamando eliminación de retenciones, pero además exigimos infraestructura. Tuvimos reuniones con el Secretario de Transporte: ya se licitan rutas nacionales y se observan obradores en funcionamiento. Según nos comentaron, para fines de 2027 podría estar una gran cantidad de kilómetros en condiciones razonables. Esto no resuelve todo, pero mejora la seguridad y reduce costos logísticos.

-¿Qué pasa con la hidrovía?

-La licitación que fracasó el año pasado está en proceso nuevamente. En el primer llamado se presentaron 3 empresas y quedaron 2. Las dos compañías belgas son las más conocidas en la región. Integramos la mesa de opinión como dadores de carga y consideramos fundamental que este proceso avance: una hidrovía eficiente reduce costos y facilita la exportación.

-Todo esto apunta a reducir ineficiencias y costos...

-Exacto. Lo que tenemos hoy son ineficiencias que aumentan costos. Reducir esos costos es clave para mejorar la competitividad.

La hidrovía, fundamental para la salida de las exportaciones del agro argentino.
La hidrovía, fundamental para la salida de las exportaciones del agro argentino.

-¿Cómo impacta el paro en los puertos y el alza del gasoil?

- Complica. Entendemos las posiciones del transporte, por el aumento del gasoil, pero necesitamos sensatez. Para los productores el impacto en la cosecha puede ser un aumento del costo de cosecha del orden del 4–6%, y el fertilizante llegó a aumentar hasta un 60% en algunos casos. El encarecimiento del transporte puede afectar hasta un 10% en costos logísticos según estudios.

-Estamos en cuenta regresiva para el inicio del acuerdo UE‑Mercosur: ¿preocupa la regulación sobre deforestación?

-Sí, la normativa europea 1115 es exigente. Argentina está en condiciones de demostrar que produce con cumplimiento ambiental y sin deforestación ilegal. Tenemos registros y sistemas de trazabilidad que lo pueden acreditar. Será importante mostrar pruebas y transparencia para acceder sin problemas al mercado europeo.

-¿Qué sectores están más expectantes con el acuerdo UE‑Mercosur?

-Principalmente la carne: la cuota adicional de la UE se distribuirá entre los países del Mercosur y puede haber disputas de asignación, sobre todo por el peso de Brasil. Hay que actuar con rapidez y coherencia para aprovechar la oportunidad.

-Respecto al acuerdo con Estados Unidos ¿qué proyectan?

-La carne también es central allí. Hubo medidas estadounidenses por decreto que condicionan parte del comercio fuera del acuerdo bilateral. El avance del tratado tendrá condicionamientos que Argentina deberá evaluar, como la adhesión a ciertos marcos sanitarios (UPOV 91, etc.). Mientras sigan las retenciones, cualquier acuerdo resultará más trabajoso de aprovechar porque las condiciones no son equitativas frente a competidores como Brasil.

-¿Y el comercio con China? ¿Hay protocolos por firmar?

-Sí, están pendientes protocolos importantes, como la habilitación de menudencias, que agregaría valor y rendimiento para el productor. Esperamos la visita del Presidente o de delegaciones para cerrar esos protocolos.

-¿La relación personal Milei–Trump puede generar riesgos comerciales o macro?

-El rumbo exterior está claro y la relación bilateral influye, pero los países trascienden a las personas. Cuando las relaciones son más fluidas todo ayuda, pero no veo un riesgo estructural por la relación personal entre mandatarios. Argentina lleva años trabajando sus lazos comerciales con distintas administraciones.

Donald Trump y Javier Milei en Davos
Donald Trump y Javier Milei en Davos

-Estamos lejos de las elecciones pero el gobierno tiene cifras difíciles —empleo, inflación— ¿puede recomponerse para 2027?

-No dudo de las metas que plantean el Presidente y el Ministro. Hay señales de reactivación en algunos sectores —por ejemplo, aumento de ventas de cemento y movimiento en la construcción— que pueden traccionar la economía si se consolidan. Los reacomodos son duros y algunas actividades sufrirán, pero creo que una mayor inversión y producción pueden mejorar los números hacia adelante.

-Se vienen las elecciones en la Sociedad Rural. ¿Vas a ser candidato?

-La asamblea es el 9 de septiembre y falta tiempo. Por ahora estoy muy abocado a la gestión diaria: viajes, reuniones y estar presente donde ocurre la producción. No me doy tiempo para definir candidaturas; cuando lo haga, lo comunicaré. Mientras tanto, sigo enfocado en la representación y el trabajo de campo.