James Heckman ganó el Premio Nobel de Economía en el año 2000 por desarrollar la teoría y los métodos estadísticos para analizar el comportamiento de individuos y familias. Creó uno fundamental (conocido como la corrección de Heckman) para reparar el sesgo de selección, cuando los datos analizados no son aleatorios.

Sus aportes permitieron evaluar de forma mucho más precisa el impacto de políticas públicas, programas sociales y decisiones del mercado laboral. Pero también siguiendo a Gary Becker, se enfocó en medir los retornos de la inversión en capital humano a lo largo del ciclo de vida.

Fuente: APJacquelyn Martin

Desarrolló lo que se conoció como la “Heckman curve”: el retorno económico y social de invertir en desarrollo infantil temprano (0 a 5 años) es mayor que el de invertir en educación primaria, secundaria o capacitación laboral adulta, precisamente porque las habilidades cognitivas y socioemocionales se construyen de manera acumulativa. Su investigación cambió el diseño de políticas de primera infancia en varios países.

Carola Pessino es, acaso, la economista que más trabajó en investigación con Heckman, quien dirigió su tesis de doctorado en la Universidad de Chicago.

El viernes pasado, en la cena anual de recaudación de fondos para becas en la Ucema de la que es la rectora, Pessino destacó: “Nadie elige sus primeros cinco años, ni la casa donde aprendió a hablar, ni si había alguien con tiempo para leerle un cuento a la noche. Y ahí se jugó buena parte de lo que va a poder hacer con su vida. Lo único que una sociedad decente puede hacer frente a eso es no aceptar que sea una sentencia”, agregó.

Pessino contó que su madre le leía la enciclopedia, y siempre se detenía antes del final: «si te interesa, lo terminás vos». Una mujer sin diploma universitario le despertó las ganas de aprender.

Son muchos los aportes de Heckman que podría la Argentina utilizar para sus políticas públicas. Direccionar los fondos donde más se lo necesitan. Este jueves Pessino le otorgará el doctorado Honoris Causa de la Ucema. Bienvenido.