La interna libertaria parece no tener fin. Cada gesto, cada declaración, cada tuit y ahora también cada foto, despiertan lecturas e interrogantes que no tienen una respuesta certera: todo queda en el terreno de las especulaciones. Con la economía pasa algo similar: hay tantos cálculos, proyecciones y datos mezclados que ningún pronóstico parece claro. Sin embargo, la semana pasada algo ocurrió. Hubo anuncios externos y también movimientos internos. El Gobierno puso sobre la mesa algunos planes de corto y mediano plazo para ayudar a la recuperación. Y si en términos económicos aspira a fugar hacia adelante, en lo político parece que busca salir por arriba. Repasemos.
Después del tranquilizador dato del EMAE de marzo y del récord histórico de exportaciones de abril, el jueves llegó la decisión del directorio del FMI convalidando la revisión pendiente del programa. El equipo económico sabía que el resultado iba a ser positivo. Pero hay formalidades que no deben ser pasadas por alto. Menos aun cuando el Fondo tenía que aprobar un “perdón” por no haber cumplido la meta de reservas de 2025.

Esa noche el presidente Javier Milei iba a asistir a la Bolsa de Cereales. La ocasión cerraba. El anuncio de baja de retenciones para el trigo, la cebada y la soja -luego ampliado al resto de los cereales- transmite apuestas de distinto tipo. Las más moderada es la fiscal, porque el compromiso para este año es bajo. Pero sí determina el deseo de construir un proyecto de poder más allá de 2027. Así lo dejó entrever el Presidente en su discurso al aludir a su reelección y el propio Luis Caputo el viernes, quien afirmó que “en un segundo mandato las retenciones van a llegar a cero”.
Está claro que si el EMAE anotó 5,5% anual fue gracias al agro y su cosecha récord. El Gobierno quiere potenciar ese resultado, pero también dar una señal política a los distritos donde manda el voto chacarero.
La foto de Milei ayer en el balcón de la Casa Rosada junto a su “triángulo de hierro” pone el acento en la centralidad del Presidente. El mensaje que emana esa imagen es que las internas son accesorias, y por ahora, especulativas. Lo que une a todos los actores es la mirada en 2027.




