

El presidente Gustavo Petro advirtió sobre un deterioro en las condiciones económicas del país y dejó abierta la posibilidad de un nuevo aumento del salario mínimo si el Banco de la República continúa subiendo las tasas de interés. La advertencia fue formulada durante su intervención en el Consejo de Ministros del martes 21 de abril.
El mandatario describió el momento como el resultado de dos fuerzas contrapuestas: el alza de tasas de interés y el crecimiento del salario vital, y sostuvo que esa tensión podría derivar en nuevas medidas en materia de ingresos laborales.
Las críticas del presidente al Banco de la República
Según información compartida por Portafolio, el presidente Petro volvió a dirigir cuestionamientos a la Junta Directiva del Banco de la República, a quien responsabilizó de frenar el ritmo de la economía. “Están matando a la economía, deteniéndola para fines electorales”, afirmó durante su intervención.
El presidente también cuestionó el enfoque predominante en la toma de decisiones económicas y sostuvo que “la economía no es una ciencia, sino un debate entre corrientes de pensamiento”, con lo que planteó la necesidad de ampliar la discusión sobre las estrategias del país.

El salario mínimo como herramienta para sostener el consumo
Además, Petro defendió el enfoque de su gobierno en materia de ingresos laborales como un mecanismo para impulsar la demanda interna. Según señaló, los aumentos salariales previos lograron hacer crecer el consumo, aunque reconoció que ese efecto puede verse parcialmente diluido por la compra de bienes importados en un contexto de caída del dólar.
Frente a la posibilidad de que el Banco de la República mantenga su política monetaria actual, el mandatario fue explícito: “Si la Junta sigue en esa tontería en que va, pues subimos otra vez el salario”, y rechazó que los aumentos salariales tengan una relación directa con la inflación.
La “tormenta perfecta” en las zonas de frontera
El presidente describió el escenario actual en las regiones limítrofes como especialmente adverso, al combinar el alza de tasas de interés con decisiones arancelarias externas. “Si suben las tasas de interés en la frontera colombiana y además ponen 100% de arancel, pues estamos en la tormenta perfecta”, graficó.
En ese marco, defendió la aplicación de aranceles transitorios como una herramienta para proteger la producción nacional y el empleo, en particular en un momento en que, según su visión, se requiere equilibrar las dinámicas entre consumo, producción y actividad económica en zonas vulnerables.




