

Tener el pasaporte vigente no garantiza el viaje. Si el documento está roto, manchado o ilegible, las autoridades de Italia, España y Francia, parte del espacio Schengen, pueden negar la salida y el ingreso, incluso con el tiquete pagado.
Desde abril de 2026 toda Europa escanea el pasaporte en un sistema digital, y un chip o una página dañada que no se lee puede frenar el cruce de frontera.
Pasaporte en mal estado: las condiciones que pide el espacio Schengen
El control no mira solo la fecha de vencimiento. Un documento vigente pero roto, ilegible o sin el margen de validez exigido puede quedar fuera de las condiciones europeas, y entonces la aerolínea o la autoridad migratoria pueden impedir el viaje. Antes de comprar el pasaje, conviene revisar que el pasaporte cumpla con estos cuatro puntos:
- Buen estado físico: sin roturas, páginas sueltas, manchas ni datos ilegibles.
- Validez mínima de 3 meses posteriores a la fecha prevista de salida del territorio Schengen.
- Expedido dentro de los 10 años anteriores a la fecha de entrada.
- Pasaporte biométrico (con chip) para el registro automatizado en frontera.

El sistema EES, plenamente operativo desde el 10 de abril de 2026
El endurecimiento se enmarca en el EES (Sistema de Entrada y Salida), que reemplaza el sello manual del pasaporte por un registro biométrico digital. Empezó de forma gradual el 12 de octubre de 2025 y quedó plenamente operativo el 10 de abril de 2026 en todos los puntos fronterizos del bloque. En la primera entrada, el viajero escanea el pasaporte, se toma una foto facial y registra sus huellas.
Por eso un documento en mal estado es hoy más riesgoso: si el chip o la zona de lectura no responden, el control migratorio se complica. Distinto es el ETIAS, la autorización previa para viajeros sin visa como los colombianos: todavía no rige y la Unión Europea prevé ponerlo en marcha en el último trimestre de 2026, así que por ahora no es un requisito.
Cómo renovar el pasaporte en Colombia y en cuánto tiempo
Si el documento muestra cualquier daño, la única vía es renovarlo: no existe reparación ni revalidación. Según la Cancillería, la entrega tarda 24 horas hábiles en Bogotá (sedes Centro y Norte) y 48 horas hábiles en las gobernaciones del resto del país. El verdadero cuello de botella no es la impresión, sino conseguir la cita: los turnos se habilitan cada día hábil a las 8:00 a. m. y se agotan rápido, así que conviene agendar con anticipación.
Y cuidá el pasaporte electrónico —con chip desde 2015—: nada de grapas en la contratapa ni llevarlo doblado en el bolsillo, porque puede dañarse la antena que hoy se lee en cada frontera europea.



