

Hermes Binner es respetado pero no logra entusiasmar a las masas. Mario Barletta preside al radicalismo, pero es un desconocido. Ricardo Alfonsín ya tuvo su oportunidad. Ernesto Sanz nunca arrancó. Fernando Pino Solanas destruyó los puentes con el socialismo. Y Elisa Carrió todavía no se recupera del magro 1,84 por ciento de los votos que obtuvo en las presidenciales del año pasado. El progresismo busca un candidato para el 2015. Con urgencia.
Justamente hoy, en el Centro Vasco porteño, convocados por la Coalición Cívica sin Carrió, Binner, Barletta y Margarita Stolbizer, con su agrupación GEN, comenzarán a moldear lo que será un plan de salvataje del progresismo argentino.
Todos, además, tienen sus dilemas internos para resolver. Los radicales se debaten en volver a asociarse con el socialismo y el GEN o acercarse al PRO de Mauricio Macri. La pelea amenaza con partir en dos a la UCR. Es sabido que el cordobés Oscar Aguad simpatiza más con los macristas que con el socialismo, tanto como para haberse levantado en la sesión por la expropiación de YPF, y desobedecer así el mandato partidario de votar a favor del proyecto.
Ayer, Binner asumió la presidencia del socialismo a nivel nacional. Y si bien su liderazgo interno no es cuestionado, la posibilidad de su candidatura presidencial no entusiasma. El problema del ex gobernador que cumplirá 69 años en junio, es, en realidad, su personalidad política. No logra generar una imagen de liderazgo que alinee al progresismo, o que convenza a los radicales de que es su mejor opción para pelear electoralmente. Debajo suyo están el senador Rubén Giustiniani, enfrentado internamente a Binner, y Antonio Bonfatti, su sucesor en la gobernación de Santa Fe, por obra y gracia de su elección personal. Ninguno de los dos tiene un grado de conocimiento social que le permita hoy ser una alternativa popular para una elección presidencial.
Claro que el socialismo hará valer su segundo lugar en los comicios del 2011. Un 16,87 por ciento cosechado por Binner, contra el 11,15 por ciento de Ricardo Alfonsín. El tema es a favor de quién.
Porque incluso, la alianza que empezó fuerte de los socialistas y el GEN de Margarita Stolbizer terminó con cortocircuitos en plena campaña por la falta de apoyo territorial del candidato presidencial.
Stolbizer se volverá a encontrar hoy con antiguos compañeros de agrupación hasta 2009, cuando sus diferencias con Lilita la dejaron fuera de la Coalición Cívica. Hoy la fundadora de la CC no estará en la cumbre progresista.
La excusa oficial es que Carrió viajó a México para el bautismo de su nieta, pero la realidad es que ni siquiera fue invitada. Y si realmente hubiese habido voluntad política de que estuviera presente, se hubiese modificado la fecha para contar con su palabra.
"Necesitamos hacer el destete", dicen en la Coalición Cívica comandada hoy por Adrián Pérez, uno de los hijos políticos dilectos de Lilita. El debate interno de la agrupación, después de las elecciones que los posicionaron últimos, es opuesto al de Carrió, quien insiste todavía en la necesidad de permanecer en soledad por la lucha de sus ideales.
Pero si la CC y sus legisladores, como el diputado Alfonso Prat Gay o la senadora María Eugenia Estenssoro, quieren permanecer en la política, tienen primero que reformularse, replantear objetivos y posiciones comunes, para que -como le sucedió al radicalismo- no vuelvan a votar separadamente en temas estratégicos como la expropiación de YPF. Carrió dispuso la abstensión, que no fue cumplida por dos de sus legisladores (Horacio Piemonti y Carlos Comi).
Adrian Pérez tuvo que elegir entre morir con Lilita o apostar a la vida de la CC. Decidió organizar el congreso partidario con socios posibles como invitados estelares. Hoy el progresismo argentino comenzará a debatir qué pasó y que pasará. Aunque también puede repetir su historia, y profundizar las diferencias sin acuerdos. Como sea, en la cumbre de hoy nadie puede arrogarse el liderazgo equilibrante que en el centro derecha ocupa Mauricio Macri. Se busca candidato progresista. Urgente. z weLa centroizquierda a la derival El progresismo busca un candidato para el 2015.
l Hoy nadie puede arrogarse en ese espacio el liderazgo equilibrante que en el centro derecha ocupa Mauricio Macri.
l Binner no logra entusiasmar a las masas, Alfonsín perdió su oportunidad, Sanz nunca arrancó, Pino rompió puentes con el socialismo y Carrió no se recupera de la paliza de octubre.
l Hoy en el Centro Vasco Porteño, Binner, Stolbizer y el radical Barletta empezarán a moldear un plan de salvataje del progresismo argentino.
l Los tiempos apremian.










