Divulgado el miércoles por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el Sondeo Mensual de Comercio (PMC) mostró que el volumen de ventas minoristas retrocedió 0,1% en marzo ante febrero, después de haber caído 0,5% el mes anterior.

Consideradas las ventas del primer trimestre, se registró una caída de 0,2% ante los últimos tres meses de 2012 y, en comparación con el mismo trimestre del año pasado, la desaceleración fue brutal -la suba de 3,5% es la mitad del crecimiento de 7,5% que había experimentado el comercio en el cuarto trimestre del año pasado. Los números son del sector minorista restricto, que no considera las cadenas automotrices ni de materiales de construcción. Si se incluyen esos segmentos, la expansión también es tímida, de 0,2% en marzo ante febrero y de 3,7% en comparación con el primer trimestre de 2012.

Existe una clara tendencia de desaceleración en el área minorista, en varios segmentos, dijo Consorte. Incluso sectores que venían creciendo a lo largo de todo el año pasado están más débiles este año, como los electrodomésticos e incluso los vehículos.

El volumen de ventas del primer trimestre en las redes de muebles y electrodomésticos registró un aumento de 1,5% ante el mismo período del año pasado, alza que en el cuarto trimestre había sido de 9,9%, en esa comparación, según el IBGE. En el caso de los automóviles, el crecimiento pasó de 11,4% en el cuarto trimestre a 4% en el relevamiento más reciente.

Los volúmenes en desaceleración desentonan con el resultado del ingreso nominal, que, en general, crece a un ritmo mucho más acelerado y confirma la desconfianza sobre el avance de la inflación en las compras: mientras el volumen de ventas del sector minorista restricto cayó 0,1% en el mes, los ingresos subieron 0,8%. En doce meses, el volumen acumula un crecimiento de 6,8%, y los ingresos de 11,7%.

En la práctica, eso significa que se está desembolsando más por un número menor de productos. El comercio decepcionó en el primer trimestre, y los números muestran que el impacto de la inflación fue más importante de lo que se esperaba antes, dijo André Muller, analista de Quest Inversiones.

Según Muller, el deflactor implícito, medida utilizada para verificar la diferencia entre el ingreso nominal y el ingreso real, fue de 8,3% en doce meses concluidos en marzo, el porcentaje más alto desde abril de 2005, cuando había alcanzado 8,7%. El deflactor funciona como una medida del aumento de precios, y desde 2005 no era tan alto. Eso confirma que las ventas está sufriendo con la inflación, en especial en el sector de supermercados, que registra dos meses de caída, afirmó Muller.

Responsable por casi la mitad de las ventas en el segmento minorista restricto, el sector que nuclea supermercados, bebidas y tabaco, y que sufre con la inflación especialmente alta de los alimentos, tuvo una caída de 2,1% en el volumen de las ventas en marzo, ante febrero, después de haber crecido 1,4% el mes anterior. Por otro lado, en doce meses, el segmento acumula un aumento de 6,1% del volumen real de ventas, contra un ingreso nominal 14,9% más alto en el mismo período.

Para Leandro Padulla, economista de MCM Consultores Asociados, además de la inflación, la retracción en el comercio refleja también un mercado de trabajo y una renta que, este año, no crecen tanto como en los últimos. El mercado de trabajo está mostrando un acomodamiento en los últimos dos meses, mientras los ajustes en los salarios son inferiores a los del año pasado. Eso tiene un impacto en el comercio, señaló.

Actualmente, el MCM prevé un crecimiento de 6% en el volumen de ventas del sector minorista y de 3,1% para el PBI en 2013, pero, frente a un primer trimestre aparentemente más débil de lo esperado, se están revisando ambos números hacia abajo.