

En medio de un recrudecimiento de las tensiones internacionales, marcado por la prolongación de guerras regionales, el endurecimiento de la disputa entre potencias y un creciente clima de desconfianza global, distintos modelos de inteligencia artificial comenzaron a analizar escenarios extremos, entre ellos el de una eventual Tercera Guerra Mundial. Al cruzar variables como alineamientos militares, ubicación geográfica y exposición estratégica, el resultado para América Latina es llamativo: solo dos países de la región aparecen como los que tendrían mayores chances de quedar al margen de un conflicto global a gran escala.
Según estos análisis, Uruguay y Chile serían los únicos países latinoamericanos con mayores probabilidades de sobrevivir a una escalada bélica mundial, no por su poder militar, sino precisamente por su bajo perfil estratégico y su estabilidad estructural.
Por qué Uruguay aparece como uno de los países más seguros
Uruguay destaca en los modelos de IA por su histórica neutralidad, su ausencia de conflictos regionales y su escasa relevancia como objetivo militar global. No cuenta con bases extranjeras, no posee armamento estratégico ni integra alianzas militares que lo coloquen automáticamente en el centro de una confrontación internacional.

A eso se suma su estabilidad institucional, un sistema político previsible y una inserción internacional basada en la diplomacia y el multilateralismo. Para la inteligencia artificial, estos factores reducen significativamente el riesgo de ataques directos o indirectos en un escenario de guerra global.
Chile: geografía, estabilidad y bajo riesgo militar
En el caso de Chile, la IA resalta principalmente su ubicación geográfica. Aislado naturalmente por la Cordillera de los Andes y el océano Pacífico, el país queda relativamente alejado de los principales ejes de conflicto global. Esa barrera natural, combinada con una población concentrada y una infraestructura crítica menos expuesta, juega a su favor en escenarios extremos.
Además, Chile mantiene relaciones internacionales diversificadas, pero sin un rol protagónico en disputas militares globales. Su economía abierta, su estabilidad política comparativa y la ausencia de amenazas externas directas lo posicionan, según la IA, como uno de los países menos probables de ser blanco prioritario.
Por qué el resto de América Latina quedaría más expuesta
Los modelos de inteligencia artificial advierten que otros países de la región presentan mayores niveles de vulnerabilidad, ya sea por su peso económico, sus recursos estratégicos, su cercanía a potencias globales o su alineamiento político y militar. Infraestructura energética clave, rutas comerciales críticas y vínculos geopolíticos más marcados elevan el riesgo en un conflicto de alcance mundial.

En ese contexto, Uruguay y Chile aparecen como excepciones dentro de América Latina. Son países pequeños o medianos, sin ambiciones militares, con baja exposición estratégica y con una tradición diplomática que los mantiene fuera de los grandes choques de poder.
Un escenario hipotético, pero revelador
Aunque se trata de un ejercicio teórico basado en simulaciones, el análisis deja una conclusión clara: en una Tercera Guerra Mundial, no siempre sobreviven los más fuertes, sino quienes logran mantenerse fuera del radar estratégico global.


