

En esta noticia
En el nuevo tablero geopolítico global, India dejó de ser un actor secundario y se consolidó como una potencia militar emergente. Con desarrollo tecnológico propio, una industria de defensa en expansión y alianzas estratégicas de alto nivel, Nueva Delhi avanza para disputar influencia a las grandes superpotencias tradicionales.
Este país se consolida como la potencia militar emergente del siglo
India ya figura entre los países con mayor presupuesto de defensa y uno de los ejércitos más numerosos del mundo. La modernización de fuerzas terrestres, navales y aéreas apunta a proyección oceánica, control del Índico y disuasión efectiva en fronteras sensibles.
El país asiático aceleró su apuesta por la autosuficiencia en defensa. Programas nacionales impulsaron la producción de cazas Tejas, misiles supersónicos BrahMos, drones, submarinos y portaaviones como el INS Vikrant, diseñado y construido localmente.

Por qué preocupa a las superpotencias
El avance indio altera equilibrios. Para China, representa un contrapeso directo en Asia; para Estados Unidos, un socio imprescindible pero también un actor autónomo; y para Rusia, un aliado que diversifica proveedores y tecnología.
La combinación de escala demográfica, economía en crecimiento y poder militar convierte a India en un desafío estratégico transversal.




