

Ghana se convirtió en la nueva potencia mundial del oro. El país africano produjo 6 millones de onzas del metal precioso en 2025, un aumento del 21% respecto al año anterior, consolidándose como el mayor productor de oro de África.
Las exportaciones de oro de Ghana generaron cerca de u$s 20.000 millones en 2025, casi el doble de los u$s 10.300 millones registrados en 2024, según datos del Banco de Ghana. El metal superó ampliamente al cacao y al petróleo como principal fuente de divisas del país, transformando por completo su posición económica.
¿Por qué Ghana se convirtió en la Arabia Saudita del oro?
La minería artesanal y a pequeña escala generó cerca de 3,1 millones de onzas, superando por primera vez a la minería industrial, que aportó 2,9 millones de onzas. El salto fue posible gracias a reformas de formalización del sector y al alza sostenida del precio internacional.
El sector minero representó más del 68% de las exportaciones totales de Ghana en 2025, consolidándose como el principal motor de generación de divisas del país. Para 2026, el gobierno proyecta alcanzar 6,5 millones de onzas producidas.
Las minas que mueven el país
Las principales operaciones se concentran en las regiones de Obuasi, Tarkwa y Akyem, con empresas como AngloGold Ashanti, Gold Fields y Newmont como actores centrales. Proyectos como Ahafo South ya superaron los 10 millones de onzas producidas acumuladas, lo que refleja la madurez y escala del sector.

¿Qué significa este boom para Ghana?
Ghana cerró 2025 con exportaciones totales récord de u$s 31.100 millones, impulsadas principalmente por el oro, que generó u$s 20.000 millones y duplicó prácticamente los ingresos del año anterior. La fortaleza del sector estabilizó la moneda local y fortaleció las reservas internacionales del país.
El Ghana Gold Board (GoldBod), organismo estatal creado para formalizar el comercio del oro, exportó de forma independiente 100 toneladas del metal en 2025, aportando cerca de u$s 10.000 millones al total de exportaciones. La iniciativa redujo el contrabando, mejoró la trazabilidad y canalizó ingresos que antes quedaban fuera del sistema oficial.




