Terraflos cerró la adquisición de Vitalis Navitas, una empresa de suplementos dietarios que compró en febrero de 2024, y cuya operación, valuada en u$s 5 millones, finalizó este mes. De hecho, fue la firma que le permitió al grupo que lidera el exdiputado del PRO, Facundo Garretón, ingresar por primera vez en la Argentina.

La transacción se desarrolló en tres etapas. La primera fue un acuerdo de inversión por más de u$s 250.000, destinado a acelerar el crecimiento de Vitalis y su expansión internacional. Hoy, además de la Argentina, tiene presencia en Chile y Colombia. En una segunda instancia, Terraflos comenzó a tomar mayor participación en la gestión. Ahora, con la adquisición total, pasó a tener el control del 100% de la compañía.

“El objetivo ahora es reposicionar a la marca. La incorporación de Vitalis a Terraflos suma ciencia aplicada a los productos que comercializamos. Vitalis nació vendiendo suplementos que eran genéricos. A partir de este deal estamos poniendo el foco, cada vez más, en productos respaldados por la ciencia”, dijo Agustín Bunge, uno de los fundadores de la marca.

El cambio de estrategia llega acompañado por un crecimiento significativo del negocio. Vitalis pasó de facturar alrededor de u$s 1 millón a superar los u$s 4,7 millones en tres años.

Para 2026, la compañía proyecta alcanzar los u$s 6,5 millones, lo que implicaría un incremento de casi 38% frente al año anterior.

Facundo Garretón con los fundadores de Vitalis
Facundo Garretón con los fundadores de Vitalis

La empresa nació hace cinco años en Mar del Plata y construyó su negocio principalmente a través del comercio electrónico y la venta directa al consumidor. Según datos de la compañía, ya superó los 200.000 clientes acumulados y distribuye más de 40.000 productos por mes. Hasta ahora, el modelo se concentró en el canal B2C.

Con la nueva etapa, la empresa comenzará a vender sus productos también en el canal mayorista. De hecho, ya cerró acuerdos con importantes farmacias del país para incorporar sus productos a los puntos de venta físicos.

El otro cambio estará en el portafolio. Uno de los primeros desarrollos realizados junto con Terraflos es G-One. De acuerdo con la empresa, el producto busca estimular de manera natural la secreción de GLP-1 y GIP, hormonas que participan, entre otras funciones, en la regulación metabólica.

El desarrollo se inscribe en un mercado que cobró impulso a partir de la expansión de los medicamentos basados en agonistas de GLP-1, como Ozempic y Wegovy, además de otros tratamientos para la diabetes y la obesidad, fármacos a los que la empresa le quiere dar pelea.

Pero el interés de Terraflos no termina en los suplementos. Según adelantó Bunge, la compañía proyecta lanzar, hacia fines de 2026, una marca de cosméticos, con lo que ampliaría su presencia a tres verticales: suplementos, alimentos y cosmética.

Terraflos es un grupo biotecnológico dueño de las empresas NutriCo, Rubisco, Blueberries, CalizBio, KBG y Vitalis Navitas.

El holding busca aprovechar la integración de las distintas compañías que integran el grupo para controlar buena parte de la cadena de desarrollo y comercialización. Dentro de su estructura hay empresas dedicadas al desarrollo de bioactivos, como la chilena Rubisco Biotechnology que adquirió este año, y CalizBio, en Argentina.

Esos desarrollos luego pasan a Kronberg, uno de los laboratorios del holding, donde se transforman en productos terminados.

Por último, están las empresas como Vitalis, enfocada en suplementos, y Nutrico, orientada al negocio de alimentos, que comercializan esos productos.

En junio de este año Terraflos levantó u$s 3,5 millones y alcanzó una valuación de u$s 85 millones.

La operación fue liderada por Rainforest Capital; el fondo Swiss Pampa liderado por el argentino y exCEO mundial de Cargill, Gonzalo Ramírez Martearena; y Yaax Capital. Incluyó además la capitalización de más de u$s 7 millones correspondientes a inversiones estratégicas previas y compromisos de largo plazo.