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Reconocido como uno de los shoppings más lindos de la Ciudad de Buenos Aires por su arquitectura neoclásica, el Patio Bullrich busca aggionarse a las nuevas tendencias para conservar a sus visitantes tradicionales, a la vez que atraer a un público joven y cosmopolita.
Con este objetivo, la apuesta centro comercial se centra en nuevas marcas y espacios que creen experiencias, siempre manteniendo la exclusividad que lo caracteriza.
“Nuestro gran desafío es encontrar el equilibrio entre lo clásico, muy valorado por nuestros clientes, y lo nuevo, la innovación, la tendencia”, señaló Daiana Szarfsztejn, Center Manager de Patio Bullrich.
La ejecutiva, que hace un año trabaja para IRSA como responsable de este shopping y el Paseo Alcorta, explicó con más detalles la reconversión en la que están trabajando: “Queremos que la gente no solo venga al Patio a comprar, sino que realmente viva una experiencia”.
Por el shopping pasan 2,5 millones de personas que visitan sus 88 locales por año.
Un 30 por ciento de ellos son turistas, cuya edad promedio es 50 años. A la vez, el 70% de los visitantes residentes tiene, en promedio, entre 45 y 50 años.
Así como ya lo habían hecho otros centros comerciales de la firma, Patio Bullrich sumó servicios a su propuesta, como peluquería y gimnasio, y revalorizó su servicio de concierge para clientes y para turistas, que además de beneficios y ayuda personalizada también ofrece asesoramiento de imagen.

Un Patio moderno
El corazón del shopping sigue siendo las marcas de indumentaria y accesorios de lujo.
Así, como lo adelantó El Cronista en su momento, una de las etiquetas más exclusivas como Dolce & Gabbana eligió el Patio Bullrich para tener su primera experiencia en el país y abrió su boutique propia en junio.
Unos meses antes había cortado cintas la española Adolfo Domínguez, que regresó a la Argentina de la mano de empresarias locales -una argentina y su socia paraguaya-.

A la lista se sumó Montablanc que volvió a tener tienda propia con una inversión de u$s 800.000 de la familia Testorelli.
A esas reconocidas marcas hay que agregar etiquetas de lujo accesible como la italiana Paul & Shark que no estaba en el país después de casi dos décadas.
En esta etapa, también hay una búsqueda por diversificar la propuesta. Ese es el caso de Pottery Lovers, el espacio de Nicolás Pottery que combina un taller de cerámica activo con cafetería y bakery.
“A los talleres vienen tanto jóvenes desde los 12-13 años hasta gente grande”, explicó el empresario dando una muestra de que el público del shopping está cambiando. Según contó, IRSA lo fue a buscar para que sumara su marca a la propuesta de Patio.
En sintonía con este posicionamiento, el shopping impulsa también Patio Talks, un ciclo de conversaciones en formato podcast que aborda ejes como el arte, la cultura, la moda, la gastronomía y las tendencias, buscando conectar con las audiencias digitales.






