Granja Tres Arroyos (GTA) suspendió desde este lunes y “hasta nuevo aviso” las operaciones en su planta de Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires, según informó la empresa a través de un comunicado enviado a su personal. La compañía indicó, además, que los trabajadores no deberán concurrir a prestar servicios.
La decisión, sostuvo, obedece a “la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento, que afectan al normal desarrollo de la actividad”.
La suspensión se produjo luego de que el turno de la tarde cumpliera un período de 21 días de vacaciones. Fuentes con conocimiento de la situación señalaron que este lunes estaba previsto el regreso de ese grupo y el ingreso en vacaciones del turno siguiente, pero fueron informados de que no debían presentarse a trabajar debido a la falta de faena en la planta.
La empresa viene reduciendo su estructura operativa de manera significativa.
El grupo Granja Tres Arroyos comprende tres avícolas: Granja Tres Arroyos, Wade y Avex. Las tres cerraron plantas “por tiempo indeterminado”, redujeron sus actividades y suspendieron trabajadores.

El grupo tiene siete plantas de faena: Pinazo (Buenos Aires), La China, (Entre Ríos), Becar (Entre Ríos), Wade 1 (Ezeiza, Buenos Aires), Wade 2 (Esteban Echeverría, Buenos Aires), Avex (Río Cuarto, Córdoba) y Capitán Sarmiento (Buenos Aires).
Tanto la planta La China como Becar se encuentran paralizadas desde fines de 2025 y principios de este año.
Pinazo y Avex permanecieron sin actividades durante todo agosto. En esta última, lo que inicialmente se anunció como una parada técnica de 15 días se extendió a un mes y afectó a 350 operarios.
En tanto, Wade 1 se encuentra operativa bajo un esquema de fuerte reducción en sus niveles de actividad productiva, y Wade 2 mantiene frecuentes paradas e interrupciones operativas por deudas salariales y conflictos con el personal. También cayó su volumen de faena.
Mientras la empresa pone un punto final a gran parte de sus operaciones, intenta, en paralelo, reestructurar una deuda de u$s 350 millones con sus acreedores.
El grupo tenía tiempo hasta el 30 de junio para llegar a un acuerdo, pero eso aún no sucedió y hoy se acumulan los pedidos de quiebra en la Justicia por parte de aseguradoras y empresas proveedoras de GTA.
Para concretar la reestructuración, el grupo deberá reunir al menos u$s 80 millones de capital de trabajo a través de una combinación de aportes de inversores, nuevas líneas de crédito, anticipos de clientes y la venta de activos no estratégicos.
Entre los bienes que la compañía prevé desprenderse figuran una planta de deshidratados en Zárate, un tambo en Entre Ríos, una unidad de producción porcina, una de las plantas industriales de Entre Ríos y otra instalación ubicada en Ezeiza.

Actualmente, la empresa faena en promedio 250.000 aves diarias (según los últimos datos disponibles a junio de este año).
La retracción del negocio de GTA se profundizó en 2024, puntualmente debido al cierre de los principales mercados de exportación por los brotes de gripe aviar.
La empresa exportaba el 70% de su producción (frente a alrededor del 25% actual) a más de 60 mercados. En ese contexto, ingresó en un proceso preventivo de crisis y comenzó a implementar un programa de retiros voluntarios y despidos.




