

Finalmente, Avex S.A., la tercera sociedad del grupo GTA que aún no había solicitado la apertura de su concurso preventivo -como lo hicieron sus hermanas Granja Tres Arroyos y Wade S.A.- recurrió a la Justicia para iniciar su proceso concursal. Completó así el mapa de empresas del grupo que quedaron bajo este mecanismo.
Mientras el grupo espera que la Justicia defina si habilitará un concurso preventivo para todo el entramado societario, tal como solicitó, Avex se presentó por separado ante la urgencia de frenar el crecimiento de su deuda postconcursal y evitar que la demora agrave su situación financiera.
“De perdurar un poco más en el tiempo, esa situación indefectiblemente conducirá a la inminente quiebra de Avex y comprometerá a las restantes sociedades del grupo GTA”, dijo la empresa que emplea a alrededor de 420 personas.
La avícola fijó como fecha de su cesación de pagos el 28 de enero de este año, cuando no pudo hacer frente a un pago de $ 175, 4 millones al Banco Credicoop. Actualmente la empresa acumula una deuda de $ 10.093,4 millones en cheques rechazados.
Asimismo, el balance financiero de la empresa arroja una pérdida de $ 24.319,5 millones durante el ejercicio 2025, equivalente al 20,72% de los ingresos netos.
La deuda por aportes y contribuciones laborales se multiplicó casi 30 veces en tres años y llegó a $ 3044 millones al cierre del año pasado.

Los embargos también se multiplicaron. El dinero que efectivamente quedó bloqueado en las cuentas bancarias de Avex pasó de $14,7 millones a $167,3 millones en un año. Pero el problema es aún mayor: pesan sobre las cuentas de la empresa 25 órdenes de embargo por un monto total de $ 2871,7 millones.
Según explicó la propia compañía en su presentación judicial, la crisis responde a varios factores: el impacto que tuvo sobre el negocio exportador el cierre de los principales mercados debido a la gripe aviar; el deterioro del mercado interno y el ingreso de carne aviar importada; la reducción de su escala de producción; y la imposibilidad de acceso al crédito.
La situación financiera se combina con el riesgo operativo. Avex advirtió que una interrupción del suministro eléctrico o de gas puede afectar directamente su producción. También señaló que una interrupción de sus operaciones podría generar observaciones o incluso suspensiones de sus habilitaciones sanitarias para exportar.
Por eso, junto con el pedido de concurso, la empresa solicitó a la Justicia una serie de medidas urgentes para poder seguir operando. Entre ellas, reclamó que se garantice el suministro de gas y electricidad en sus establecimientos de Córdoba y pidió mantener abiertas sus cuentas bancarias, además de levantar los embargos que pesan sobre sus cuentas.
Avex opera un complejo agroindustrial en Córdoba. Está compuesto por la planta de faena y la de subproductos del Complejo Río Cuarto, la planta elaboradora de alimento balanceado, y la planta de incubación de General Deheza a las que se suman las granjas de engorde. Durante 2024, su faena ascendió a 20,7 millones de cabezas.
El estado patrimonial del grupo GTA
El grupo comprende a las sociedades Granja Tres Arroyos, Wade, Avex y Holding Agroindustrial, la controlante del entramado y que tiene en sus manos el 99,9% de las acciones.

En el escrito presentado ante la Justicia, la avícola expuso el deterioro que atraviesa el negocio: al 31 de diciembre de 2025, la deuda que tenía la empresa ascendía a $ 536.000 millones. A esa cifra hay que sumarle el pasivo que fue acumulando a lo largo de este año y que hasta el momento no se detalló.
De ese total, unos $ 199.000 millones corresponden a deudas financieras; $ 161.000 millones a proveedores; $ 52.000 millones a impuestos; $ 78.000 millones a deudas laborales y fiscales; y $ 46.000 millones a otras deudas comerciales.
Además, suma más de $ 126.000 millones en cheques rechazados y detalló un total de 4978 acreedores.
La empresa atribuyó el estado crítico de su estructura financiera a una combinación de factores y a una “acumulación de severos desequilibrios macroeconómicos”.
Para dimensionar la gravedad de su situación patrimonial actual, en un año la empresa pasó de un saldo positivo de $ 3944,1 millones (al cierre del ejercicio 2022) a un rojo de $ 68.968,9 millones en 2023.
En tanto, el año pasado, cerró con pérdidas por $122.052 millones.







