Tras atravesar meses críticos, que incluyeron la paralización de sus operaciones y un cambio de control accionario, Celulosa Argentina logró reactivar la totalidad de sus plantas y poner en valor sus activos. Sin embargo, la mejora operativa no se tradujo en sus resultados financieros.

Según el comunicado que presentó ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), durante los últimos nueve meses (finalizado el 28 de febrero de este año), la empresa en manos de Esteban Nofal registró pérdidas por $ 99.629 millones. El monto casi duplica los $ 51.486 millones en rojo que tuvo la empresa en el mismo periodo del ejercicio anterior.

La compañía, que atravesaba un delicado momento económico desde 2024, ingresó en concurso preventivo en septiembre del año pasado. A mediados de ese mes, sus controlantes -Douglas Albrecht, Juan Collado y José Urtubey- le vendieron todas sus acciones por el valor simbólico de u$s 1 al financista Esteban Nofal.

Nofal comprometió una inyección de u$s 18 millones para reactivarla, de los cuales ya desembolsó u$s 15 millones. Así, entre octubre y noviembre de 2025 volvieron a entrar en funcionamiento las unidades productivas de Capitán Bermúdez y Zárate, luego de haber estado aproximadamente tres meses inactivas.

El mercado local sigue deprimido, con una demanda aún por debajo lo que se espera para un contexto económico normalizado. Esta falta de demanda local se ha compensado con un mayor volumen de exportaciones, resultando en un mix de productos equilibrado, pero con márgenes de contribución más acotados”, dijo la empresa en el comunicado.

Existen, sin embargo, factores macroeconómicos, como la recuperación de la demanda y la política cambiaria, que impactan fuertemente sobre el resultado de los negocios. Para lograr la recuperación y sustentabilidad definitiva de la Sociedad, es indispensable que las mencionadas variables evolucionen de manera favorable. Se confía que en los próximos meses se produzcan avances en dicho sentido que favorecerán a toda la actividad industrial y a la Sociedad en particular”, agregó.

Esteban Nofal
Esteban NofalFuente: Anita Pouchard Serra / BloombergAnita Pouchard Serra

En tal sentido, según informó, los ingresos por actividades de la firma disminuyeron un 60%, mientras que los costos de ventas lo hicieron en un 43% “como consecuencia de la inelasticidad de la mayor parte de los costos fijos de las plantas industriales”, apuntó.

En paralelo, su controlada Forestadora Tapebicuá registró una facturación de $ 3436 millones frente a los $ 19.704 millones del ejercicio anterior, una caída del orden del 83 por ciento. Esto se debe a que la firma se encuentra con sus operaciones paralizadas desde agosto de 2025. Desde entonces, solo se vendieron productos en stock.

A comienzos de este año entró en concurso preventivo -había solicitado su apertura en diciembre- debido a su crítica situación financiera. Actualmente busca el ingreso de un inversor estratégico que permita recomponer la estructura operativa. “En el marco de este proceso, todas las opciones para reactivar la operación industrial de Forestadora Tapebicuá S.A.U. están siendo evaluadas”, indicó la compañía.