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Cuando una persona acumula varias deudas, una de las primeras reacciones suele ser buscar una alternativa que reduzca la presión sobre el presupuesto. Sin embargo, tomar una decisión únicamente porque permite pagar menos cada mes puede generar nuevos compromisos sin resolver el origen del problema.

Uno de los errores más frecuentes consiste en contratar un nuevo financiamiento para cubrir obligaciones existentes sin calcular previamente la capacidad real de pago. Una mensualidad más baja puede parecer conveniente, pero si el nuevo crédito extiende considerablemente el plazo o incorpora otros costos, el monto que se termina pagando puede ser mayor.

El Banco de México mantiene información sobre las condiciones de los créditos otorgados por instituciones financieras reguladas, con herramientas que permiten comparar factores como tasas de interés, montos y plazos. Revisar estos elementos ayuda a evaluar una alternativa de financiamiento más allá del monto de la mensualidad.

El costo total importa más que la mensualidad

Otro punto que conviene analizar es el costo total de las deudas. Una mensualidad menor no necesariamente significa que el financiamiento sea más barato. Un plazo más largo puede reducir el pago periódico, pero incrementar la cantidad de intereses acumulados durante toda la vida del crédito.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda comparar las alternativas de crédito, revisar los contratos y prestar atención al Costo Anual Total (CAT). Este indicador permite tener una referencia más amplia del costo de un financiamiento y facilita la comparación entre productos.

También es importante revisar la tasa de interés. Los datos del Banco de México muestran que las condiciones de los créditos al consumo pueden variar entre productos y segmentos, por lo que no conviene asumir que todos los financiamientos tienen el mismo costo. La institución pública series sobre las tasas de interés de los créditos a los hogares y herramientas para consultar sus condiciones.

Los datos del Banco de México muestran que los créditos al consumo varían según el producto y el segmento.
Los datos del Banco de México muestran que los créditos al consumo varían según el producto y el segmento.

Otro error aparece cuando una persona comienza a utilizar una deuda de manera constante para pagar otra. Si el crédito se convierte en la principal fuente para cubrir gastos cotidianos o compromisos anteriores, puede existir un desequilibrio entre ingresos y egresos que requiere una revisión más profunda.

Qué hacer antes de tomar una decisión

El primer paso consiste en conocer con precisión la situación financiera. Elaborar una lista con cada deuda, saldo pendiente, tasa de interés, pago mensual, fecha de vencimiento y plazo restante permite determinar cuánto representa realmente el endeudamiento dentro del presupuesto.

La ENIF 2024, elaborada por el INEGI y la CNBV, muestra que el crédito formal tiene una presencia relevante entre la población mexicana: 76.5% de las personas de 18 a 70 años reportó contar con al menos un producto financiero formal. Además, 37.3% tenía al menos un crédito formal. Estos datos muestran la importancia de contar con herramientas para administrar correctamente las obligaciones financieras.

Para quienes necesitan acompañamiento para ordenar sus compromisos, Bravo, la solución para liquidar deudas, contempla un diagnóstico financiero y un plan de liquidación personalizado. Según la información proporcionada por la compañía, el proceso incluye negociación con acreedores, acompañamiento y herramientas de educación financiera. La empresa señala que las negociaciones pueden alcanzar descuentos de hasta 70% sobre la deuda, dependiendo de cada caso y de las condiciones acordadas.

Antes de contratar cualquier alternativa, también es necesario revisar si la nueva mensualidad cabe dentro del presupuesto sin comprometer gastos esenciales. La Condusef recomienda comparar opciones y analizar cuidadosamente las condiciones antes de asumir un nuevo compromiso financiero.

Salir de deudas no depende solamente de encontrar una mensualidad más baja. La decisión debe partir de los ingresos disponibles, el costo total del financiamiento, el plazo y la capacidad real de pago. Analizar estos factores permite evitar que una solución pensada para reducir la presión financiera termine aumentando el problema.

Este contenido patrocinado fue elaborado con inteligencia artificial generativa y contó con la supervisión, edición y validación de un periodista de El Cronista.