

Una ruta marítima por la que transita cerca de una quinta parte del crudo que consume el planeta entró en estado de alerta máxima.
El tráfico de buques petroleros en el Estrecho de Ormuz se encuentra prácticamente detenido en medio de la escalada militar en la región, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no solo no descartó intervenir: en una entrevista con CBS News, declaró abiertamente que está pensando en tomar el control directo de ese corredor estratégico.

El punto más sensible del planeta: por qué el Estrecho de Ormuz puede paralizar la economía mundial
Ubicado entre Irán y la península arábiga, el Estrecho de Ormuz es considerado el cuello de botella energético más crítico del planeta. Por este paso marítimo de apenas 33 kilómetros de anchura navegable circula aproximadamente el 20% del petróleo que se consume en el mundo.
Países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak e Irán dependen de esta vía para exportar su crudo a los mercados internacionales. Cualquier perturbación en el tránsito de buques tiene efectos inmediatos sobre los precios del petróleo y puede desencadenar una crisis energética global.
En el contexto actual, reportes internacionales confirman que el tráfico marítimo en la zona se encuentra fuertemente reducido debido a la escalada bélica en la región.
“Estoy pensando en tomar el control”: la frase de Donald Trump que encendió todas las alarmas
Durante la entrevista con CBS News, el mandatario estadounidense fue directo al hablar sobre el futuro del estrecho. Señaló que la vía marítima permanece abierta por ahora, pero dejó en claro que Washington analiza escenarios de control directo sobre ella. La sola posibilidad de que una potencia militar asuma el dominio de ese corredor representa un cambio sin precedentes en el equilibrio geopolítico del Golfo Pérsico.
Analistas internacionales advirtieron que una acción de ese tipo alteraría profundamente las relaciones entre Estados Unidos y los países productores de la región, así como con las potencias que dependen del suministro petrolero que transita por esa ruta.
El presidente estadounidense también lanzó advertencias directas contra Irán durante la misma entrevista. Declaró que Teherán no debería intentar interferir con el paso marítimo, y agregó que cualquier acción de ese tipo representaría el final del país.
En ese mismo tono, aseguró que el conflicto armado en la región se encuentra en una fase muy avanzada, y que Washington está muy por delante del calendario estimado inicialmente de cuatro a cinco semanas.

Petróleo disparado, rutas marítimas en pausa y mercados en tensión
La parálisis del tráfico en el Estrecho de Ormuz ya está dejando huella en los mercados internacionales. Los precios del petróleo registraron presión al alza desde que comenzó la escalada militar, y la posibilidad de un control externo sobre la ruta profundiza la incertidumbre.
Países importadores en Asia, Europa y América buscan alternativas de suministro ante el riesgo de una interrupción prolongada. En México, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó un alza en los precios de la gasolina pese al contexto internacional, y mencionó posibles mecanismos de estabilización a través del IEPS.





