

En 2026, la temporada de huracanes en el océano Pacífico comenzará el 15 de mayo, mientras que en el Atlántico iniciará el 1 de junio; en ambos casos, se extenderá hasta el 30 de noviembre. Así lo dio a conocer el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que además advirtió sobre la posible aparición del fenómeno El Niño.
Según explicó Fabián Vázquez, coordinador general del SMN, este fenómeno podría elevar la temperatura de la superficie del Pacífico, favoreciendo una mayor formación de ciclones en esa zona. También adelantó que durante esta temporada se pondrá a prueba un nuevo sistema de alertas en celulares enfocado en este tipo de eventos.

Este mecanismo funcionaría de forma similar a la alerta sísmica, notificando con anticipación a la población sobre lluvias intensas asociadas a ciclones tropicales, con el objetivo de que puedan tomar medidas preventivas.
Detalles sobre la temporada de huracanes en México
Vázquez Romaña señaló que la temporada podría comportarse de forma similar a la de 2025, cuando se registraron tres huracanes de categoría 5. Esta fue la segunda vez en la historia en que más de dos fenómenos alcanzan esa intensidad en un mismo periodo.
Asimismo, indicó que en Guerrero la vigilancia será especial por parte de las autoridades, ya que en los últimos tres años la región del Pacífico fue impactada por al menos un ciclón. No obstante, aclaró que aún es temprano para estimar cuántos fenómenos se presentarán este año, aunque se prevé contar con mayor información en las próximas semanas.
¿Características de El Niño?
En cuanto a El Niño, la revista UNAM Global lo describe como una fase de calentamiento en la superficie del océano Pacífico, opuesta a La Niña, que implica un enfriamiento. En México, este fenómeno no solo incrementa la probabilidad de huracanes, sino que también puede:
- Generar sequías
- Aumentar las lluvias en el sur y sureste del país
Además, sus efectos pueden repercutir en la economía, al afectar cultivos, incrementar la demanda de agua y electricidad debido a las altas temperaturas, e incrementar el riesgo de inundaciones en zonas vulnerables.
El SMN señaló que el impacto de El Niño suele intensificarse durante el verano y el otoño, por lo que se mantiene un monitoreo constante para anticipar sus posibles consecuencias.




