

Marta Elena Guerra Treviño esperó décadas para cumplir un sueño que comenzó mucho antes de pisar Ciudad Universitaria. A los 89 años, la académica se convirtió en la persona más longeva en obtener un doctorado en la UNAM.
La historia de Marta Elena Guerra Treviño no comenzó con una carrera universitaria temprana, sino con obstáculos, responsabilidades familiares y decisiones que aplazaron aquella meta. Sin embargo, nunca abandonó su deseo de aprender, enseñar y seguir creciendo dentro de las aulas.

El 13 de febrero de 2026 tomó protesta como doctora en Pedagogía y semanas después recibió su título, rodeada de familiares, amigas, colegas y autoridades universitarias. “Es una satisfacción increíble el lograr una meta fijada tres décadas antes”, afirmó.
La universidad que llegó a su vida cuando tenía 42 años
Antes de convertirse en doctora, Guerra Treviño construyó una trayectoria marcada por la enseñanza y la perseverancia. Ingresó a la UNAM a los 42 años, en 1979, para estudiar Lengua y Literaturas Modernas Inglesas mediante el Sistema de Universidad Abierta.
Durante aquella etapa debía combinar las tareas universitarias con la crianza de sus cuatro hijos e hijas. Estudiaba por las noches y madrugadas, mientras encontraba en la Facultad de Filosofía y Letras un espacio que terminó sintiendo como segundo hogar.
Su camino hacia las letras tampoco fue lineal. Después de estudiar en Estados Unidos y Canadá, descubrió su gusto por los idiomas, pero al regresar a México su bachillerato extranjero no fue validado. Entonces comenzó a enseñar francés.
De enseñar francés a formar generaciones en la UNAM
Tras titularse con mención honorífica a los 46 años, recibió una oportunidad para incorporarse como docente en el Departamento de Lenguas de la Facultad. Permaneció allí durante cuatro décadas, compartiendo conocimientos con cientos de estudiantes.

La docencia había sido una vocación desde su infancia. Incluso antes de ingresar a la universidad, Guerra Treviño ya había encontrado formas de enseñar. Con el paso de los años, esa inclinación se convirtió en una carrera que marcó su vida profesional.
También cursó una maestría en Letras Inglesas y posteriormente emprendió el doctorado en Pedagogía. Para su tesis estudió la institucionalización del Departamento de Enseñanza de Lenguas Extranjeras, una investigación vinculada con su propia trayectoria.

A los 89 años cumplió la meta que había esperado durante décadas
Después de cuatro décadas frente a estudiantes, Guerra Treviño recibió finalmente el grado que había perseguido durante años. “Lo logré ahora que ya no trabajo y que estoy jubilada, pues era algo que quería hacer”, contó emocionada.
El 8 de abril recibió su título acompañada por familiares, amigas, compañeras de trabajo, sinodales y su asesora de tesis. Autoridades de la Facultad de Filosofía y Letras y de Estudios de Posgrado también reconocieron su trayectoria universitaria.
Su historia, sin embargo, no termina con el doctorado. Ahora que cumplió una de sus grandes metas académicas, Guerra Treviño quiere continuar aprendiendo y planea estudiar herbolaria. “Ya me realicé en lo que yo quería y ahora esto es por gusto”, explicó.





