

En un trabajo de inteligencia llevado a cabo por el Gabinete de Seguridad que nuclea diversas fuerzas armadas en México, entre ellas el Ejército Mexicano, la Marina y la Defensa Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana liderada por Omar García Harfuch, logró poner bajo arresto a uno de los integrantes de la organización criminal “Mara 18″.
De acuerdo a lo comunicado por el secretario García Harfuch, el operativo militar se llevó a cabo en Villahermosa, Tabasco con la intervención de efectivos de la Secretaría de la Marina, de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional.
Gracias al trabajo de inteligencia en conjunto, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana dio con la captura de Óscar Ariel “N”, alias “El Cabra”, identificado como uno de los líderes de la organización criminal “Mara 18” y objetivo de las autoridades de El Salvador".

Operación con conjunto con el Gobierno de El Salvador
Según la comunicación García Harfuch, el operativo también contó con la cooperación del Gobierno de El Salvador y del Gobernador de Tabasco, Javier May.
Entre los delitos que pesan en el prontuario del delincuente se encuentran los siguientes: 15 homicidios, delitos sexuales y narcomenudeo, todos ellos bajo orden de aprehensión internacional.

Qué son las maras, su peligrosidad y penetración en la delincuencia urbana e internacional
La captura de Óscar Ariel “N”, alias “El Cabra” es un golpe importante a favor de la seguridad en México y su necesidad de evitar la propagación de las pandillas de los Mara en el país.
En contexto, las maras son complejas pandillas transnacionales caracterizadas por su extrema violencia, estructura jerárquica e involucramiento en extorsiones, narcotráfico y homicidios. Surgidas en Los Ángeles, consolidaron un feroz control territorial en Centroamérica.
Tras las intensas ofensivas gubernamentales en El Salvador, estas organizaciones expandieron sus redes criminales hacia México, donde hoy por hoy Defensa México y otras secretarías de Seguridad enfrentan el desafío de frenarlas. Su alta capacidad de adaptabilidad e infiltración representa hoy una severa amenaza para la seguridad regional urbana en México y toda la región, sumado a la problemática con los cárteles históricos del país.





