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En 1871, un granjero llamado Heurtin llevó cinco vacas a la Isla Amsterdam, un territorio francés de 54 kilómetros cuadrados ubicado en el sur del océano Índico.

A partir de ese pequeño grupo comenzó a formarse una población que llegó a alcanzar miles de ejemplares y logró subsistir durante más de cien años en un entorno de condiciones extremas. En 2024, un grupo de genetistas analizó el ADN de estos animales, conservado desde décadas antes de su desaparición, y los resultados pusieron en duda una teoría que hasta entonces la ciencia consideraba establecida.

El trabajo fue publicado en julio de 2024 en la revista Molecular Biology and Evolution y estuvo dirigido por el genetista Mathieu Gautier, junto con investigadores del INRAE y la Universidad de Lieja.

Para llevar adelante el análisis, los especialistas utilizaron muestras recolectadas en 1992 y 2006. El último ejemplar de la población fue eliminado en 2010, como parte de un programa destinado a recuperar y preservar el ecosistema de la isla.

¿Qué descubrieron los científicos al analizar el ADN de las vacas de la isla remota?

El análisis genético del ganado permitió identificar dos linajes de procedencia claramente diferenciados. Cerca del 75% de los ejemplares descendía de razas taurinas europeas relacionadas con la actual Jersey, tradicionalmente adaptadas a ambientes fríos, húmedos y con fuertes vientos. El 25% restante tenía origen en cebúes del océano Índico, vinculados con poblaciones ganaderas de Madagascar y Mayotte.

Esta combinación genética ya existía antes de que los animales fueran trasladados a la isla y podría explicar cómo un grupo inicial de apenas cinco vacas logró adaptarse y reproducirse en un ambiente tan adverso.

El principal descubrimiento del trabajo contradice las conclusiones de una investigación publicada en 2017 en la revista Scientific Reports. Aquel estudio planteaba que el rebaño había atravesado un proceso acelerado de enanismo insular, con una reducción de hasta tres cuartas partes de su tama

El análisis genético no encontró ninguna señal de selección por reducción de talla. Los datos apuntan a que los fundadores ya eran pequeños al llegar, y que su doble linaje les otorgó desde el inicio las herramientas biológicas para adaptarse a los vientos huracanados, el frío y la escasez de agua dulce de la Isla Amsterdam.

Lo que el ADN confirmó

  • Origen mixto: 75% taurino europeo (tipo Jersey) + 25% cebú del Océano Índico
  • Sin nanismo acelerado: no hay señal genética de selección por reducción de tamaño
  • Ventaja de origen: la diversidad genética estaba presente desde los cinco fundadores
  • Expansión rápida: el rebaño llegó a cerca de 2.000 animales en 1952 y se recuperó tras un colapso por enfermedad en 1988
El hallazgo central del estudio refuta una investigación de 2017 publicada en Scientific Reports, que sostenía que el rebaño había experimentado nanismo insular acelerado.
El hallazgo central del estudio refuta una investigación de 2017 publicada en Scientific Reports, que sostenía que el rebaño había experimentado nanismo insular acelerado.Pixabay

¿Cómo sobrevivieron 130 años en una isla remota con solo cinco vacas?

Con tan pocos fundadores, el cruzamiento entre parientes fue inevitable durante generaciones. Los investigadores estimaron niveles de consanguinidad cercanos al 30%, un umbral que en la mayoría de las poblaciones animales dispara enfermedades hereditarias y puede llevar a la extinción.

Sin embargo, el rebaño no colapsó: no se detectaron señales de acumulación de variantes genéticas dañinas ni de deterioro poblacional.

Lo que evitó el colapso fue la velocidad de crecimiento. El rebaño se expandió con suficiente rapidez como para mantener la diversidad genética antes de que la consanguinidad pudiera erosionarla.

Que este análisis haya sido posible se debe a que investigadores conservaron muestras biológicas en las décadas previas a la erradicación —sin que existiera un programa formal de preservación al momento de eliminar los últimos animales en 2010—, lo que permitió reconstruir, décadas después, la historia genética completa de un rebaño que comenzó con cinco vacas en una isla remota.

Por qué el rebaño fue eliminado

  • El ganado amenazaba especies endémicas como el albatros de Amsterdam y el árbol Phylica arborea
  • En 1987 se instaló un cerco y se removieron más de mil animales del sector sur
  • El último ejemplar fue eliminado en 2010 dentro de un plan de restauración ecológica
  • En 2019, la UNESCO declaró las Tierras y Mares Australes Franceses Patrimonio de la Humanidad