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Durante generaciones recitamos los planetas del Sistema Solar en orden desde el Sol y dimos por sentado que esa secuencia también indicaba quiénes eran nuestros vecinos más cercanos. Así, Venus —el segundo planeta— fue presentado durante décadas como “el planeta más próximo a la Tierra”. Sin embargo, esa idea estaba basada en una forma incompleta de medir las distancias.

Un nuevo enfoque matemático, difundido por el Instituto Americano de Física, cambió por completo esa mirada. El método no calcula la distancia mínima en un punto específico de la órbita, sino la distancia promedio entre planetas a lo largo del tiempo, teniendo en cuenta sus trayectorias reales alrededor del Sol.

La conclusión es tan inesperada como contundente: Mercurio, el planeta más pequeño y más cercano al Sol, es en realidad el vecino más próximo de la Tierra en promedio, y no Venus. Más aún, según este modelo respaldado por datos orbitales utilizados también por la NASA, Mercurio resulta ser el planeta más cercano a todos los demás del Sistema Solar, incluso al lejano Neptuno.

Este planeta, el más pequeño y próximo al Sol, resulta estar en promedio más cerca de todos los demás planetas del Sistema Solar, según un nuevo modelo orbital. Fuente: archivo.
Este planeta, el más pequeño y próximo al Sol, resulta estar en promedio más cerca de todos los demás planetas del Sistema Solar, según un nuevo modelo orbital. Fuente: archivo.

El error matemático que nos engañó durante siglos

El problema estaba en cómo calculábamos las distancias. El método tradicional simplemente restaba el radio orbital de un planeta al del otro. Así, la distancia entre la Tierra (1 UA) y Venus (0,72 UA) daba como resultado 0,28 UA.

Este enfoque solo determina la distancia promedio de los puntos más cercanos entre dos órbitas, pero ignora un factor fundamental: el tiempo. Los planetas están en constante movimiento, y Venus no siempre está en su punto más cercano a la Tierra. De hecho, cuando está al otro lado del Sol, puede alejarse hasta 1,72 UA de nosotros.

Los científicos Tom Stockman, Gabriel Monroe y Samuel Cordner desarrollaron el método “punto-círculo” (PCM), que modela las órbitas como círculos concéntricos y calcula la distancia promediando todas las posiciones posibles a lo largo del tiempo. Con este método, Venus está a una media de 1,14 UA de la Tierra, mientras que Mercurio está a solo 1,04 UA.

El método “punto-círculo” promedia las posiciones de los planetas a lo largo del tiempo, corrigiendo errores de cálculo históricos que daban por hecho que Venus era nuestro vecino más próximo. Fuente: archivo
El método “punto-círculo” promedia las posiciones de los planetas a lo largo del tiempo, corrigiendo errores de cálculo históricos que daban por hecho que Venus era nuestro vecino más próximo. Fuente: archivo

Mercurio, el rey de la cercanía: el planeta que pasa más tiempo cerca de todos los demás

Los científicos llamaron a su hallazgo el “corolario whirly-dirly”, inspirado en un episodio de Rick y Morty. Descubrieron que, para planetas con órbitas casi circulares y en el mismo plano, los que están más cerca del Sol también están, en promedio, más cerca de todos los demás planetas. Esto significa que Mercurio pasa más tiempo cerca de cada planeta que cualquier otro.

Para validar esta teoría, el equipo llevó a cabo una simulación a largo plazo, calculando las posiciones de los ocho planetas durante 10.000 años. Los resultados mostraron diferencias de hasta 300% respecto al método tradicional, que no considera ciertos factores dinámicos. Sin embargo, cuando compararon sus resultados con el método punto-círculo, la coincidencia fue menos del 1%, confirmando la gran precisión de su modelo.

Este hallazgo no solo corrige un detalle académico: también tiene importantes implicaciones prácticas. Comprender con exactitud cómo se relacionan las posiciones promedio de los planetas puede mejorar estimaciones de tiempo de viaje, consumo de combustible y eficiencia en las comunicaciones espaciales, lo que resulta clave para la planificación de misiones interplanetarias.