

La presidenta Claudia Sheinbaum ordenó la expropiación de hectáreas del ejido Yaxché, ubicado en el municipio de Dzitás, Yucatán, como parte de una decisión clave para impulsar el desarrollo del sureste mexicano.
La medida fue oficializada mediante su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) en diciembre con el objetivo de garantizar la construcción y operación de obras complementarias del Tren Maya, particularmente en el Tramo 4, que enlaza Izamal con Cancún.
Los terrenos expropiados han sido clasificados como tierras de temporal de uso común y serán gestionados por la empresa estatal Tren Maya, S.A. de C.V. En concepto de compensación, el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin) estableció una indemnización de 7,363.72 pesos, cifra que refleja el valor comercial actual de la superficie afectada.

La decisión se fundamenta en los artículos 27 y 89 de la Constitución, así como en la Ley Agraria, al considerarse una acción de utilidad pública.
Cuáles son las razones detrás de la expropiación de tierras
La expropiación forma parte de la estrategia conocida como “Cien Compromisos para el Segundo Piso de la Cuarta Transformación”, integrada al Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030. Este programa tiene como finalidad el fortalecimiento de la Economía Moral y el Trabajo mediante la modernización de la infraestructura de transporte, con el propósito de optimizar la movilidad de personas y mercancías en la región.
El enfoque busca contribuir al desarrollo sostenible y a la mejora de la calidad de vida de la población, garantizando un sistema de transporte más eficiente y accesible. Entre los objetivos centrales destacan el fortalecimiento de la economía local, la mejora en la calidad del transporte público y el impulso a la inversión en infraestructura. El Tren Maya se posiciona así como un proyecto clave para el desarrollo regional en el sureste de México.
Reorganización administrativa: adiós a FONATUR, bienvenida Sedena
El decreto también contempla una reorganización administrativa del proyecto que implica la extinción de FONATUR Tren Maya, S.A. de C.V. y la transferencia de todos sus derechos y obligaciones a Tren Maya, S.A. de C.V., ahora bajo la coordinación de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Este ajuste tiene como objetivo concentrar la gestión de más de 3,000 kilómetros de vías férreas proyectadas y optimizar la administración integral del sistema.
Este cambio administrativo es considerado fundamental para garantizar una mayor eficiencia en la ejecución del proyecto, asegurando que los recursos sean utilizados de manera óptima y que se cumplan los plazos establecidos. La intervención de la Secretaría de la Defensa Nacional se considera crucial para el éxito de esta iniciativa, que abarca la reorganización administrativa completa, la transferencia de derechos y la concentración de la gestión de las vías férreas.

Con esta serie de medidas, el gobierno de Sheinbaum reafirma su compromiso con la consolidación del Tren Maya como eje central del desarrollo del sureste mexicano, combinando expropiaciones, compensaciones a ejidatarios y una reestructura institucional que pone a la Sedena al frente de uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del país.




