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Italia avanza con una megaproyecto de ingeniería en el Mediterráneo que busca transformar por completo el puerto de Génova y reposicionarlo entre los centros logísticos más importantes de Europa.
La obra incluye la instalación de enormes estructuras de hormigón en el fondo del mar para levantar un rompeolas de más de seis kilómetros de extensión.
El objetivo es adaptar el puerto italiano a una nueva generación de megabuques portacontenedores, cada vez más grandes y exigentes en términos de profundidad y maniobra.
¿Cómo es la gigantesca obra marítima que Italia construye frente a Génova?
La intervención se desarrolla frente a la costa de Liguria y consiste en la construcción de una barrera marítima offshore ubicada lejos de la línea costera.
Para lograrlo, se están utilizando alrededor de 70 enormes cajones de hormigón armado que luego son trasladados mar adentro y colocados sobre el lecho submarino a unos 50 metros de profundidad.
Cada una de estas estructuras tiene dimensiones gigantescas: algunas alcanzan más de 60 metros de largo, superan los 30 metros de ancho y tienen una altura similar a un edificio de diez pisos.
Una vez posicionados en el fondo marino, los módulos son rellenados con roca para aumentar su peso y resistencia frente a las corrientes, temporales y presión del agua.
¿Por qué esta obra es considerada una de las más complejas de Europa?
El nuevo rompeolas del puerto de Génova combina trabajos de ingeniería civil, operaciones submarinas y logística marítima de alta precisión.
La profundidad en la que se construye obliga a coordinar decenas de embarcaciones especializadas, equipos técnicos y tareas bajo el agua con márgenes mínimos de error.
Más de 60 barcos participan en distintas etapas del proyecto, desde el traslado de materiales hasta la colocación exacta de las gigantescas estructuras de hormigón en mar abierto.
Por la complejidad técnica y las dimensiones de la obra, especialistas la consideran una de las apuestas de infraestructura marítima más ambiciosas del Mediterráneo.
El objetivo de Italia: recibir megabuques de más de 400 metros
Con esta ampliación, Italia busca que el puerto de Génova pueda operar algunos de los barcos portacontenedores más grandes del mundo.
Las nuevas instalaciones permitirán recibir buques de más de 400 metros de eslora y cerca de 60 metros de manga, dimensiones que hoy dominan gran parte del comercio marítimo internacional.
Además de mejorar la capacidad logística, el proyecto apunta a fortalecer el rol estratégico de Génova en las rutas comerciales que conectan Asia, Europa y América.
La nueva infraestructura también facilitará la llegada de cruceros de última generación y aumentará la competitividad del puerto frente a otros grandes centros marítimos del Mediterráneo, como Barcelona, Valencia y Algeciras.



