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Faltan tres meses para las elecciones generales en Brasil y el escenario político pareciera estar allanado para que Lula da Silva consiga su reelección. Sin embargo, el más reciente relevamiento de la consultora AtlasIntel devela un escenario en el que el actual mandatario podría comprometer sus opciones de permanecer en el poder.
El estudio muestra a un Lula con la aprobación en baja: el 51,2% no avala su gestión contraen un 47,6% que la apoya, una brecha que se viene sosteniendo desde marzo de 2026.
La evaluación de su gobierno es todavía más dura: el 49,3% la califica de mala o pésima, contra un 37,9% que la considera buena u óptima.
Uno de los datos salientes del informe de AtlasIntel es la simulación de una hipotética repetición del duelo de 2022 entre Lula y Jair Bolsonaro. En ese escenario, el actual mandatario se impone por apenas un punto: 43,2% contra 42,3%, dentro del margen de error de la encuesta.
Elecciones en Brasil: Flávio Bolsonaro, el heredero que consolida el espacio bolsonarista
Como Jair Bolsonaro continúa inhabilitado para competir, la pulseada de cara a octubre se define entre Lula y su hijo, el senador Flávio Bolsonaro (PL).
En el escenario de primera vuelta más amplio, con Renan Santos, Ronaldo Caiado y Romeu Zema como terceras fuerzas, Lula obtiene el 44,9% contra el 35,8% de Flávio Bolsonaro. En un escenario más acotado, la ventaja de Lula se amplía a 47,4% contra 37%.
Si el candidato oficialista fuera el actual ministro de Hacienda, Fernando Haddad, el resultado se achica bastante: 40,3% contra 36,9% de Flávio Bolsonaro, una diferencia que queda dentro del margen de error.
Lula arrasa en todos los balotajes, pero con distinta holgura
En los escenarios de segundo turno, Lula aventaja a todos sus eventuales rivales.
El actual mandatario se impone a Flávio Bolsonaro por 49,2% a 42,9% (+6,3 puntos); y a Ronaldo Caiado, por 48,2% a 38,9% (+9,3 puntos). En el caso de Romeu Zema, la diferencia es 48,6% a 39,6% (+9 puntos), y contra Renan Santos, la diferencia se dispara a 17,4 puntos (47,6% contra 30,2%).
Incluso frente a Michelle Bolsonaro o al propio Jair Bolsonaro, Lula mantiene ventajas de entre 5 y 6 puntos.
El dato que más preocupa al oficialismo es qué ocurre si Lula no es candidato. Sin su nombre en la boleta, la pelea se achica drásticamente: Geraldo Alckmin le gana a Flávio Bolsonaro por apenas 3,1 puntos (45,8% contra 42,7%), y Haddad queda prácticamente empatado con el hijo del expresidente, con una diferencia de solo 0,6 puntos (44,3% contra 43,7%).
Rechazo cruzado: Flávio Bolsonaro y Lula, los más resistidos
La encuesta también midió el rechazo absoluto hacia cada figura política. Flávio Bolsonaro encabeza esa lista con 52,9% de los brasileños que aseguran que jamás lo votarían, seguido muy de cerca por Lula, con 49,4%.
Detrás aparecen Jair Bolsonaro (42,6%), Michelle Bolsonaro (39,2%), Renan Santos (38%), Romeu Zema (37,7%), Ronaldo Caiado (33,3%) y Fernando Haddad, la figura con menor rechazo entre los principales nombres, con 32,6%.

Consultados sobre qué resultado les genera más temor de cara a octubre, los encuestados se dividen casi en partes iguales: el 46,6% teme más la eventual elección de Flávio Bolsonaro y el 44,6% teme más la reelección del actual Presidente.
Pese al desgaste en la imagen presidencial, Lula mantiene una ventaja consistente sobre Flávio Bolsonaro, al ser percibido con mayor confianza para administrar la mayoría de las áreas de gobierno consultadas.
La brecha más amplia aparece en pobreza y desigualdad social (+10 puntos) y en protección del medio ambiente (+8 puntos), seguida por salud, educación y promoción de la democracia (+6 puntos cada una).
En generación de empleo y economía e inflación, Lula también aventaja, aunque por márgenes menores (+5 y +4 puntos). El único rubro donde ambos empatan es en seguridad y narcotráfico, con 46% cada uno, mientras que en combate a la corrupción, equilibrio fiscal e impuestos las diferencias se reducen a apenas uno o dos puntos.



