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El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció este martes que la operación Furia Épica —el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán lanzado en febrero— llegó a su fin tras cumplir sus objetivos. Lo dijo en conferencia de prensa en la Casa Blanca y aclaró que Washington no planea nuevas acciones ofensivas.

La semana pasada, la Casa Blanca ya había notificado al Congreso que el conflicto había terminado, en lo que fue también una maniobra para evitar el requisito legal de pedir autorización para una guerra que superara los 60 días de duración.

Trump quiere un acuerdo, pero Irán no cede

Rubio dejó en claro que el presidente Donald Trump apuesta por la vía diplomática: busca un memorando de entendimiento con Teherán para reabrir completamente el estrecho de Ormuz, el pasaje estratégico por el que transita el 20% del petróleo y gas que se comercializa en el mundo.

“Esa es la vía que él prefiere. Hasta ahora, esa no es la vía que Irán ha elegido”, señaló el funcionario. Desde el 8 de abril, ambos países mantienen un alto el fuego general y negocian con mediación de Pakistán. Sin embargo, el proceso avanza con lentitud y se han registrado ataques esporádicos en la región.

El conflicto desató una fuerte volatilidad en los mercados energéticos que ya se siente en los surtidores de combustible de Estados Unidos, Europa y el resto del mundo. Esa presión sobre los precios es uno de los principales motores que empuja al gobierno de Trump a buscar una salida negociada.

EFE/EPA/JIM LO SCALZO

Rubio aseguró que Washington trabaja para garantizar el libre tránsito por Ormuz como un “favor al mundo”, ya que hay buques varados que transportan combustible, fertilizantes y ayuda humanitaria para otras naciones. “Son sus barcos los que están varados, no los nuestros”, remarcó. “Somos los únicos que podemos proyectar poder en esa parte del mundo”, agregó.

El “Proyecto Libertad” y las reglas de enfrentamiento

El domingo, Trump había lanzado el denominado Proyecto Libertad, orientado a facilitar el paso de embarcaciones por Ormuz. Rubio explicó que la operación en curso no es ofensiva, sino defensiva: “No habrá disparos a menos que nos disparen primero”.

Además, responsabilizó a la Guardia Revolucionaria iraní por la muerte de unos diez tripulantes de buques mercantes que quedaron bloqueados en la zona y fueron, según sus palabras, “abandonados a su suerte”.