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Con el receso escolar, el uso de dispositivos electrónicos entre adolescentes aumenta de manera significativa. La falta de actividades estructuradas incrementa la exposición a riesgos en entornos digitales.

Niños, niñas y adolescentes pasan cada vez más tiempo conectados. Durante las vacaciones, regular el uso de pantallas se convierte en un desafío para las familias.

Los deepfakes ya son utilizados para los hackers para generar nuevos tipos de ataques informáticos.
Los deepfakes ya son utilizados para los hackers para generar nuevos tipos de ataques informáticos.

En la adolescencia, cuando ya no existe la opción de colonias de vacaciones, el tiempo frente a dispositivos crece. Con ello, también se amplían los riesgos en Internet.

Entre los peligros más frecuentes se encuentran las apuestas ilegales, el ciberacoso y los deepfakes, contenidos creados o modificados mediante inteligencia artificial.

Acceso temprano a Internet y dispositivos móviles

En Argentina, el 96% de niños, niñas y adolescentes tiene acceso a Internet en el hogar, según la Encuesta Kids Online Argentina 2025 de UNICEF y UNESCO. En sectores de menor nivel socioeconómico, la cifra desciende al 89%.

El teléfono celular es el dispositivo más utilizado para conectarse: el 88% lo usa todos o casi todos los días. Este hábito refuerza la presencia constante en redes y plataformas digitales.

También incluye varios tipos de violencia contra las mujeres en línea, como el ciberacoso. (Foto: archivo).
También incluye varios tipos de violencia contra las mujeres en línea, como el ciberacoso. (Foto: archivo).

El acceso al primer celular ocurre cada vez a edades más tempranas. El promedio actual en Argentina es de 9,6 años, lo que implica una exposición prolongada a riesgos digitales.

UNICEF advierte que esta situación interpela políticas públicas, prácticas de crianza y acciones de prevención por parte de empresas y medios de comunicación.

Apuestas ilegales: una práctica en crecimiento

El 24% de los adolescentes entre 12 y 17 años apostó dinero online alguna vez, según el relevamiento de UNICEF. La práctica aumenta con la edad y es más frecuente entre varones.

Además, el 64% de los encuestados afirmó haber visto contenidos sobre “formas de ganar dinero fácilmente en Internet”, lo que refuerza la atracción hacia estas actividades.

Agustín Dellepiane, psicólogo especializado en ludopatía y tecnoadicciones, señaló: “Se ha vuelto habitual que adolescentes accedan a casinos online y apuestas deportivas, pese a estar prohibido para menores”.

Fuente: ShutterstockTero Vesalainen

Según la Cámara Argentina de Salas de Casinos, Bingos y Anexos (CASCBA), el 80% del juego online en el país se realiza en plataformas ilegales, sin control ni autorización.

Las casas legales son identificables por el dominio bet.ar, mientras que las ilegales carecen de esta terminación, lo que dificulta la regulación y aumenta el riesgo para los menores.

Deepfakes: el uso dañino de la inteligencia artificial

La inteligencia artificial generativa impulsó nuevas formas de violencia digital. UNICEF alertó sobre la creación y difusión de deepfakes, contenidos falsos elaborados a partir de imágenes o videos reales.

Los deepfakes con contenido sexual preocupan especialmente, ya que en Argentina no existe una figura penal específica para sancionar su producción. Esto genera vacíos legales en las investigaciones.

El informe State of Deepfake 2023, de Security Hero, indica que en Estados Unidos los deepfakes pornográficos crecieron un 464% en un año. El 99% de estos contenidos involucra a mujeres.

La dificultad para distinguir entre lo real y lo generado por IA agrava el impacto en la privacidad y la seguridad de los adolescentes.

Ciberacoso: una problemática persistente

El estudio de UNICEF Argentina reveló que el 21% de los adolescentes sufrió agresiones en línea por parte de compañeros en el último año. Un 6% indicó que estas situaciones se repiten con frecuencia.

Las mujeres y adolescentes de 12 a 17 años son quienes más reportan casos: el 25% experimentó ciberacoso y el 8% lo sufrió de manera reiterada.

El ciberbullying incluye burlas, exclusión de grupos, agresiones y difusión de rumores. Sus consecuencias pueden ser emocionales, mentales y físicas.

UNICEF advierte que, a diferencia del acoso presencial, el ciberacoso deja una huella digital que puede servir como prueba para frenar el abuso.