

Los expertos en cuidado del hogar y el medio ambiente recomiendan no tirar el aceite usado por la pileta de la cocina, ya que puede provocar obstrucciones en las cañerías y generar contaminación del agua. Frente a este problema, en redes sociales comenzó a ganar popularidad una alternativa que permite transformar el líquido en un residuo sólido y facilitar su manipulación.
Se trata de los polvos solidificadores de aceite, un producto que se incorpora al residuo después de cocinar para cambiar su consistencia. La propuesta se volvió viral porque permite retirar el aceite de sartenes y ollas sin necesidad de arrojarlo al desagüe.
El motivo detrás de esta recomendación es ambiental y doméstico: un litro de aceite puede contaminar hasta 1.000 litros de agua si se desecha de manera incorrecta, mientras que en las cañerías la grasa puede enfriarse, endurecerse y adherirse a las paredes, favoreciendo la formación de obstrucciones.
Cómo funciona el polvo para solidificar el aceite usado
El procedimiento es sencillo. Una vez terminada la fritura, hay que apagar el fuego y esperar a que el aceite baje hasta aproximadamente 80 °C. Luego se agrega el polvo solidificador y se mezcla hasta que se disuelva por completo.
Después, se debe esperar entre 30 minutos y una hora para que el aceite cambie de estado y adquiera una consistencia sólida o gelatinosa. De esta manera, puede retirarse del recipiente con una espátula o utensilio similar y trasladarse con mayor facilidad.

Cuánto polvo hay que usar
La cantidad necesaria depende del volumen de aceite. Como referencia, los fabricantes suelen indicar 10 gramos de polvo para 300 mililitros de aceite, 20 gramos para 600 mililitros y unos 35 gramos para un litro.
Respetar estas proporciones permite que el contenido se solidifique de manera uniforme y evita que queden restos líquidos. Una vez compactado, el residuo puede transportarse sin el riesgo de derrames.
Qué hacer con el aceite una vez solidificado
Aunque algunas publicaciones recomiendan tirar el aceite solidificado a la basura común, la opción más adecuada es llevarlo a un punto de recolección autorizado cuando exista esa posibilidad. El proceso de solidificación no elimina las propiedades contaminantes del aceite, sino que facilita su manipulación y evita que termine en las cañerías.
Además, el aceite usado puede ser reutilizado mediante procesos de reciclaje para obtener biocombustibles, lubricantes domésticos y otros productos industriales.
Qué hacer si no tenés polvo solidificador
Si no se cuenta con este producto, la alternativa es dejar enfriar completamente el aceite, colocarlo en una botella o recipiente plástico con tapa y conservarlo hasta poder llevarlo a un punto de recolección habilitado.
De esta manera, se evita arrojarlo por el desagüe y se reducen tanto los problemas que puede generar en las instalaciones sanitarias del hogar como su impacto sobre el ambiente.





