

El Servicio Meteorológico Nacional encendió todas las alarmas. Una combinación explosiva de fenómenos climáticos se abate sobre el país con lluvias que no darán tregua durante más de diez horas seguidas, ráfagas que superan los 90 km/h y precipitaciones de nieve y granizo que complican la circulación en rutas y caminos.
Las zonas que estarán en el ojo de la tormenta: fuertes lluvias serán las protagonistas
Neuquén, Río Negro y Chubut son las provincias que concentran las alertas más severas. Los sectores cordilleranos se encuentran bajo alerta amarilla por lluvias persistentes, con acumulados que van de 20 a 40 milímetros, aunque en algunas zonas los registros podrían superarlos ampliamente.
Las áreas elevadas de la cordillera suman además precipitaciones mixtas de lluvia y nieve, mientras que las zonas abiertas y de montaña sufrirán el embate del viento patagónico con ráfagas que pueden alcanzar los 90 km/h.

Viento, nieve y granizo: los fenómenos extremos que azotarán esta parte del país
No se trata de condiciones meteorológicas aisladas. El escenario combina tres factores simultáneos que lo vuelven especialmente peligroso: lluvias que se prolongan durante más de diez horas sin pausa, vientos del oeste sostenidos de entre 35 y 55 km/h con picos de ráfaga que superan los 90, y precipitaciones sólidas —nieve en altura, granizo en zonas intermedias— que afectan la visibilidad y el estado de los caminos.
¿Cuánto dura esto y qué viene después?
Las condiciones meteorológicas extremas se extienden durante todo el fin de semana y se consolidan con el inicio oficial del invierno.
El SMN aclara que, si bien el pronóstico trimestral indica un invierno más cálido de lo habitual para el centro y norte del país, eso no elimina las irrupciones de aire polar ni los episodios de frío intenso, especialmente en las primeras semanas de la estación.
Para la Patagonia, la recomendación es clara: consultar diariamente el sistema de alertas y extremar precauciones en ruta.




