

La salud renal es importante cuidarla para el bienestar del cuerpo humano en general. Sin embargo, entre el 10% y el 12% de los adultos en Argentina convive con enfermedad renal crónica (ERC), y la mayoría lo desconoce.
Se trata de una condición que avanza sin síntomas durante años y que, detectada tarde, puede requerir diálisis o trasplante.
Una problemática mundial que preocupa en Argentina
A nivel mundial, 1 de cada 10 adultos padece enfermedad renal crónica, lo que representa más de 850 millones de personas.

La Organización Mundial de la Salud ya la considera una prioridad global e impulsa estrategias para mejorar la prevención. En Argentina, este escenario se refleja con la misma gravedad: 10% de la población adulta está en riesgo y no lo sabe.
Se trata de una patología conocida como “epidemia silenciosa”, ya que puede avanzar durante años sin dar señales claras. Cuando aparecen síntomas, suele ser demasiado tarde y la función renal ya está comprometida.
Cuáles son los factores de riesgo y cómo prevenir el daño renal
Los especialistas coinciden en que los principales factores que ponen en riesgo la salud renal son:
- Diabetes e hipertensión, los dos desencadenantes más frecuentes.
- Obesidad, tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.
- Uso habitual de analgésicos antiinflamatorios.

No obstante, la buena noticia es que gran parte de los casos pueden prevenirse o retrasarse con hábitos sencillos:
- Controlar la presión arterial y los niveles de azúcar.
- Mantener un peso saludable.
- Evitar la automedicación.
- Realizar chequeos anuales, incluso si la persona se siente sana.
Cuidar la salud renal no solo reduce el riesgo de ERC, sino que también protege al corazón y al sistema cardiovascular.
Este jueves, en el Día Mundial del Riñón, los expertos destacaron que el control temprano es la herramienta más poderosa para evitar complicaciones graves y mejorar la calidad de vida de millones de personas que padecen esta enfermedad silenciosa.


