

La Ley de Sucesiones vigente en Argentina contempla situaciones particulares en las que los herederos no pueden disponer libremente de los bienes heredados durante un período prolongado.
Se trata de la denominada indivisión forzosa, una figura legal que permite mantener determinados bienes sin dividir para preservar su valor económico o evitar conflictos familiares.
Esta herramienta puede impedir que los herederos vendan, alquilen o modifiquen ciertos bienes durante un plazo que puede extenderse hasta 10 años, siempre que se cumplan los requisitos previstos por el Código Civil y Comercial.
Qué es la indivisión forzosa y en qué casos puede durar hasta 10 años
La indivisión forzosa se produce cuando el causante (la persona fallecida) establece mediante testamento que determinados bienes no sean divididos entre los herederos durante un tiempo determinado.

La ley permite fijar un plazo máximo de 10 años y la medida puede aplicarse sobre:
- Un inmueble o bien específico.
- Un establecimiento comercial.
- Un emprendimiento industrial.
- Una explotación agrícola o ganadera.
- Una unidad económica productiva.
- Las acciones de una sociedad donde el fallecido era socio principal.
El objetivo de esta herramienta es evitar que la división inmediata afecte el funcionamiento o el valor económico de determinados patrimonios.
Además, la indivisión también puede mantenerse hasta que los herederos menores de edad alcancen la mayoría de edad, cuando así lo determine la situación sucesoria.
Qué pueden y qué no pueden hacer los herederos mientras dure la indivisión
Durante el período de indivisión, los bienes integran un patrimonio común y no pertenecen de manera exclusiva a ninguno de los herederos.

Por este motivo, las facultades de cada uno quedan limitadas. Sí pueden realizar actos destinados a la conservación del patrimonio, como afrontar gastos indispensables para evitar el deterioro de los bienes o reclamar a los demás coherederos el reintegro de esos desembolsos.
Sin embargo, para decisiones más importantes se requiere el consentimiento de todos los herederos. Esto incluye acciones como:
- Vender bienes heredados.
- Alquilarlos.
- Modificarlos.
- Realizar actos de administración que alteren su situación.
La normativa también contempla que los herederos acuerden voluntariamente mantener indivisa la herencia por hasta 10 años, con posibilidad de renovar ese acuerdo posteriormente.
En qué casos un testamento puede ser declarado nulo
La Ley de Sucesiones de Argentina contempla situaciones en las que un testamento puede ser declarado nulo.
Esto, por su parte, ocurre siempre que se dé alguna de las siguientes situaciones:
- Por violar una prohibición legal.
- Por tener defectos de forma.
- Por haber sido otorgado por persona privada de la razón en el momento de testar. La falta de razón debe ser demostrada por quien impugna el acto.
- Por haber sido otorgado por persona judicialmente declarada incapaz.
- Por ser el testador una persona que sufre limitaciones para comunicarse en forma oral y, además, no saber leer ni escribir, excepto que lo haga por escritura pública, con la participación de un intérprete en el acto.
- Por haber sido otorgado con error, dolo o violencia.


